Hoy concluye el congreso en Santa Luisa de Marillac

Hay muchas cosas que tenemos que descubrir y que en nuestra vida hay que meter reversa o decir ya no sigo por este camino, porque éstas me están destruyendo a mí, mi familia y las relaciones con los demás, expresó el presbítero Miguel Medina Oramas, quien desde ayer dirige el congreso Moviendo Montañas con Cristo, en la Sala de Fiestas CTM.

“Pon un alto y comienza un camino nuevo de la mano de Dios”, exhortó.

El rector de Santa Luisa de Marillac, iglesia organizadora del congreso, consideró que en Yucatán las principales cosas que tenemos que poner en alto y decir vamos para otro lado es el alcoholismo, la falta de valores y una vida desordenada, superflua, sin sentido.

El sacerdote encabezó el programa de alabanzas, reflexiones y oraciones de sanación junto con Gema Anaya, cantante y predicadora de Guadalajara, y Juan Martínez Medina, misionero predicador de Fresno, California, Estados Unidos.

El congreso se inició a las 10 de la mañana con la asistencia de decenas de personas de todas las edades que acudieron en busca de un encuentro con Dios, agradecer por las bendiciones recibidas y pedir por una sanación física o espiritual.

A María es a quien se encomendaron desde el inicio de este programa en un retiro en el que reflexionaron acerca de las necesidades de Dios en las familias.

“No es lo mismo nacer en una familia con valores y espiritualidad que vivir en una familia donde el alcohol es para papá o mamá, o donde se fuma alguna droga”, destacó el sacerdote.

“No es lo mismo donde mamá es creyente a su manera y reza el rosario, pero vive en incongruencia con sus actos”, confesó.

Eso hace, continuó, que el joven crezca con un coraje a la fe porque la ha visto como una pantalla, un Dios falso, porque lo ha visto falso en mamá o papá.

Juan Martínez Medina, de Fresno y predicador misionero desde hace 21 años, participó con predicaciones motivacionales y oraciones de sanación profunda.

El misionero indicó que el objetivo es arrancar todos los rencores, resentimientos y aquello que opaca el corazón; las tinieblas que van envolviendo el alma, que no permiten sonreír, ser felices, alegres, contentos.

Advirtió que las cosas materiales son el principal motivo por el que las personas se alejan de Dios.

“El hombre nunca podrá realizarse ni ser feliz mientras tenga la mirada puesta en lo material”, dijo.

“El hombre podrá acercarse a Dios, volver a Él y ser feliz hasta que quite la mirada de las cosas materiales y vuelva su mirada al poderoso Jesucristo”, reiteró.

Invitó a la comunidad a asistir hoy al último día del congreso, de 9 a 18 horas.

El donativo es $100 (adultos) y $50 (jóvenes), que se destinarán al remozamiento de la iglesia.— Claudia Sierra Medina

 

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