Difunde un físico métodos mayas para matemáticas
MÉXICO (EFE).— El sistema matemático que utilizaba la civilización maya, por sus características táctiles y simbólicas, potencia las capacidades de análisis y abstracción, esenciales para el ser humano, señala el físico Luis Fernando Magaña Solís, quien promueve la enseñanza de estos métodos.
El catedrático de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) explica que con este sistema la memorización cede el paso al entendimiento, el análisis puro y la abstracción.
“El pensamiento abstracto facilita el razonamiento de las cosas, nos ayuda tomar decisiones, a hacer esquemas en diagramas de flujo, a programar cosas en causas y efectos”, asegura.
De hecho, según Magaña, lo que dio un impulso significativo al ser humano, lo que le hizo “despegar”, fue ese pensamiento abstracto.
Por ello, el académico capacitó en matemáticas mayas de 2010 a 2015 a profesores de comunidades indígenas como parte de un programa de la Secretaría de Educación Pública en Yucatán.
Y él mismo enseña estos métodos tanto en Yucatán como en otras partes del país. Ya no capacita a maestros dentro de un programa oficial, pero sigue haciéndolo por invitaciones eventuales de los profesores.
Los niños indígenas se sientan a escuchar al veterano profesor, que les enseña cómo hacer “el ábaco maya”, una tabla que los menores pintan sobre el suelo terroso o utilizando un papel de periódico.
A dicha tabla la llenan con tres tipos de fichas con un significado concreto y con las que realizan las operaciones aritméticas a través de desplazamientos entre las distintas columnas.
El punto (cuyo valor es uno) lo puede representar el botón de una camisa, la raya (de valor 5) un frijol, y el caracol (cuyo valor es cero) es fácilmente representable con una pequeña piedra.
La principal virtud, además de ser muy asequible económicamente, es que no obliga a aprender las tablas de multiplicar para poder realizar operaciones como sumas, restas, multiplicaciones, divisiones y hasta raíces cuadradas. Se trata de observar y de interpretar lo que se está observando, tocarlo, desplazarlo sobre la tabla para obtener los resultados y, por el camino, razonar sobre lo que se está haciendo.
El sistema “es más táctil, más concreto, pero al mismo tiempo, a través de lo táctil, llegamos al pensamiento abstracto”, expuso Magaña.
Si la práctica se hace desde la infancia se adiestra “el razonamiento matemático y te forma el cerebro, que se acostumbra a analizar”.
“No tienes que memorizar las tablas de multiplicar; todo es puro análisis. Entonces, desarrollas la inteligencia analítica”, continúa.
El investigador del Instituto de Física de la UNAM asegura que la enseñanza de las matemáticas con base en la memorización de las tablas de multiplicar es “un problema mundial”.
“Apenas sabe contar (el niño) lo empezamos a entrenar en la memoria. Le decimos que eso son matemáticas, lo cual es un engaño”, dice.
Con el respaldo de su experiencia, el académico afirma que los niños de cuatro años pueden aprender a sumar y restar en tan solamenteuna hora, a multiplicar en otra y en tres o cuatro horas están capacitados para realizar una división.
De esa forma, “en un lapso de dos o tres meses un niño de cuatro años ya puede salir representando números del uno al diez mil”.
Esto contrasta con el sistema educativo mexicano, que prohíbe que los niños terminen preescolar sabiendo más allá del número 99 ni les permite que sepan sumar y restar, algo para lo que, según Magaña, están perfectamente capacitados.
“¿Por qué vamos a poner cárceles al cerebro?”, cuestiona indignado, a lo que se responde con firmeza: “Eso no tiene sentido”.
La matemática maya, que está en base 20 en lugar de base 10 como el sistema oficial de México, es posicional, ya que incorpora el cero. De hecho, “aparentemente fue uno de los primeros (sistemas matemáticos) en llegar al cero”, antes incluso que los babilonios.
“Cuando en Europa se empieza a utilizar el cero, que lo introducen los árabes tomándolo de la India, 1,500 años antes, los mayas ya lo utilizaban”, indica sobre la antigua civilización, de la que también destaca su capacidad para estudiar las constelaciones y hacer sus construcciones con base en esas observaciones.
Equivocados
El físico Fernando Magaña Solís asegura que la enseñanza de las matemáticas en la actualidad “es un engaño”.
Tecnología
El catedrático lamenta que adolescentes y niños estén “pegados” al celular, ya que no podrán crear cosas “porque el pensamiento analítico está en una expresión muy tenue, débil”.
