La cocción de carne a temperaturas muy altas no es recomendable

La hipertensión y el cáncer, riesgo para el comensal

Estudios recientes han encontrado que las personas que comen mucha carne bien cocida se enfrentan a unos mayores riesgos de ciertos tipos de cáncer, y además de enfermedad cardiaca y de diabetes tipo 2.

El nuevo estudio, difundido por HealthDay News, del que informamos en la portada de esta sección, es el primero en buscar una conexión con la hipertensión.

La hipertensión puede conducir a un accidente cerebrovascular.

Se presentaron los hallazgos este miércoles en una reunión de la Asociación Americana del Corazón, en Nueva Orleáns. Los estudios presentados en reuniones generalmente se consideran preliminares hasta que se publican en una revista revisada por profesionales.

Los hallazgos se basan en tres estudios a largo plazo sobre la salud de un total de casi 104,000 profesionales de la salud en Estados Unidos.

Todos comían carne, y no tenían ni hipertensión ni ninguna enfermedad cardiaca al inicio del estudio, cuando ofrecieron información detallada sobre sus dietas y hábitos de estilo de vida. A lo largo de los 12 a 16 años siguientes, más de 37,000 de los participantes del estudio desarrollaron hipertensión.

Resultó que el riesgo fue más alto entre los que preferían la cocción de la carne a altas temperaturas.

Las personas que cocinaban carne a la parrilla, la asaban o rostizaban más de 15 veces al mes tenían 17% más hipertensión, frente a las personas que utilizaban esos métodos de cocción menos de cuatro veces al mes. La “carne” incluía a la res, las aves y el pescado.

Los hallazgos fueron similares cuando los investigadores compararon a las personas que preferían la carne bien hecha con las que usualmente consumían su carne poco hecha.

Por último, el equipo investigador estimó la ingesta de AHC de las personas, según los detalles de su dieta. Y los que estaban en el 20 por ciento superior respecto a la ingesta de AHC tenían un riesgo un 17 por ciento más alto de hipertensión que los del 20 por ciento inferior.

Por supuesto, podría haber otras diferencias entre las personas que prefieren la carne bien hecha y las que la prefieren poco hecha.

El equipo tomó muchos de esos factores en cuenta, incluyendo la dieta general, los hábitos de ejercicio, el tabaquismo y peso corporal.

Entonces, ¿cómo se debe cocinar la carne? Saltear y hervir (a unas temperaturas y una duración moderadas) parecen ser unas opciones más saludables.

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