Ni toda la preparación física y espiritual de meses le darían a Rubén Armando Cáceres Torres (en la imagen) un panorama de la experiencia que vivió ayer al personificar a Jesús en el viacrucis viviente, que como cada año realiza la comunidad de la iglesia de Cristo Rey, en Pacabtún, que reunió a miles de feligreses a lo largo de todo el trayecto, desde el campo de béisbol hasta la sede parroquial.
Rubén Armando, de 29 años de edad y egresado de la carrera de Diseño del Hábitat, dedicó su papel a su padre, quien falleció hace apenas un mes, en la que fue su primera personificación de Jesús.
