La misión de dos rovers en 2020 será explorar más
Después del hallazgo subterráneo en Marte, de lo que informamos en la nota de portada, buscar evidencias de vida o de sus restos bajo la superficie es el siguiente objetivo indiscutible en la exploración de Marte.
En este sentido, los próximos dos rovers que se enviarán al planeta rojo en 2020 (ExoMars de la ESA y Mars2020 de la NASA) comparten esa meta prioritaria: “Este es un momento extraordinario en la exploración planetaria”, subrayó Alberto González Fairén, del Centro de Astrobiología (CAB), en Madrid.
El hallazgo, publicado ayer en la revista “Science”, no determina la profundidad a la que está la reserva de agua. Eso significa que los científicos no pueden especificar si es un lago subterráneo, un acuífero o simplemente una capa de lodo, apunta AP.
Para encontrar el agua, estudiosos italianos analizaron señales de radar colectadas en tres años por la sonda Mars Express, de la Agencia Espacial Europea. Sus resultados indican que una reserva de agua de unos 20 kilómetros de ancho yace bajo hielo de 1.5 kilómetros de grosor en un área cerca del Polo Sur del planeta.
Los científicos se pasaron al menos dos años examinando los datos para asegurarse de que habían detectado agua, no hielo u otra sustancia. “Realmente no tengo otra explicación”, dijo el astrofísico Roberto Orosei, del Instituto Nacional de Astrofísica de Italia en Bolonia y principal autor del estudio.
Marte es muy frío, pero la presencia de sal pudo haber impedido que el agua se congelase. “El agua sería extremamente fría, al borde de la congelación”, explicó Orosei y agregó que “es tentador pensar que éste es el primer lugar candidato donde pudiera persistir vida en Marte”.
