Despierta bellos recuerdos de la visita del Papa
Dicen quienes han visto la muestra “Juan Pablo II. Peregrino en tierra maya”, que se exhibe en la nave derecha de la Catedral, que recordar es volver a vivir. Y a muchos se les dibuja una sonrisa, se les pone la piel chinita o se les quiebra la voz.
Nieves Salazar Perera es una de ellas. Vecina de Halachó, supo de la muestra en la misa que el obispo auxiliar de Yucatán, monseñor Pedro Mena Díaz, ofició en Halachó el domingo pasado, justo el día que se inauguró la exposición, promovida por la Arquidiócesis de Yucatán y Grupo Megamedia.
“Es un orgullo que él (el Papa), que ya es santo, haya visitado Yucatán”, dice con la voz entrecortada, tras lamentar que no pudo ir a ninguna de las actividades de Juan Pablo II en la entidad. “Pero verlo en las fotos me emociona. Todo está hermoso”.
Elizabeth Arceo Cab, vecina de la colonia Jesús Carranza, también está emociona. “La exposición me parece preciosa. Él era un santo que vino con nosotros a traernos paz y unión”, señala.
Elizabeth fue una de las miles de personas que acudieron a la misa del Papa en Xoclán. “Estuvimos muy distantes, pero fue emotivo”, y es que además, en una de las imágenes exhibidas aparece el fallecido padre Filiberto May Montero, en ese entonces vicario de María Madre de la Iglesia.
Faustina Chi Campos, de Huhí, escuchó la misa en Xoclán. “Fue a la única actividad que fui pero estuvo precioso. En carro nos trajeron y nos acomodaron, estuve lejos, pero fue inolvidable”, indica tras resaltar que las demás actividades las siguió por televisión porque en aquel entonces su madre estaba muy enferma. “Todo esto está precioso, lo veo y me erizo, es recordar momentos que vivimos con él”.
Con la mirada fija en la imagen de Juan Pablo II a bordo del papamóvil pasando junto a la Catedral, Nidia Quintal Polanco recuerda que tenía pocas posibilidades de ver al Papa. “Estaba recién operada cuando llegó y por eso no pude ir a la misa en Xoclán, pero me escapé de mis cuidadoras y vine a la calle 61 porque dijeron que por allí iba a pasar”.
Como pudo, doña Nidia tomó el camión desde su domicilio en la colonia Serapio Rendón y se dirigió al Centro. “Me paré en la esquina de la 61, y cuando ya estaba viniendo nos enfilaron a todos. Pasó junto a nosotros en fracción de segundos, fue muy rápido pero fue una dicha enorme, luego que pasó, regresé a mi casa como si nada, y si venía el regaño no habría problema, yo estaba muy alegre”, recuerda.
La muestra también llama la atención de los turistas, extranjeros y nacionales. “La exposición me parece muy interesante, aparte que es un aporte histórico y cultural tanto para los nativos yucatecos como para los visitantes”, señala la maestra en Historia Eduviges Cuevas Villanueva.
Originaria de Guerreo y de vacaciones en la ciudad, Eduviges indica que siempre ha tenido interés por conocer más del pasado histórico “para conocer más de nuestro país que tan devaluado está”.
Añade que otro aspecto interesante de la muestra es que se ve al Papa con el sentimiento y emotividad que le caracterizaban cuando vivía. “Apreciamos este momento que compartió con el pueblo yucateco, que tuvo la dicha de tenerlo”.— Iván Canul Ek
De un vistazo
Izamal
Juan Bolio García, de Izamal, donde tuvo la oportunidad de ver a Juan Pablo II, no dudó en acudir a ver la muestra apenas leyó la noticia en el Diario. Llegó a la Catedral casi a las 10 y, tras ver las imágenes del Papa, recordó al hoy santo subiendo las escaleras del convento. “Recuerdo cuando coronó a la Virgen, cuando le puso las manos y toda la gente aplaudió”.
Calendario
Como informamos, la exposición estará hasta el 6 de agosto en Catedral. El día 7 se trasladará a la Universidad Marista y el 11, a Izamal.
