Fotos y objetos de un lugar que aún brilla en el Centro
Cuadros y fotografías del edificio Siglo XIX, que por su estética es uno de los más llamativos de la zona del mercado, integran la pieza del mes del Museo de la Ciudad de Mérida.
Situado en la esquina de las calles 65 con 56, el edificio, que originalmente fue construido para albergar una ferretería se inauguró el 20 de agosto de 1882.
“Es un edificio de principio del siglo XIX y que es característico no solo de esta zona sino de todo Mérida. Es un edificio que forma parte de nuestro entorno”, señala José Manuel Civeira García, director de museos del Ayuntamiento de Mérida, tras destacar las razones de considerarlo pieza del mes.
Además, dijo, el Museo cuenta en su acervo con varias piezas que hacen referencia al edificio y que se consideraron para la exposición, como dos fotografías de la Fototeca Guerra, un cuadro de Manuel Lizama y otro de Sandra Nikolai.
En una fotografía se pueden ver detalles de la construcción y en la otra el edificio ya terminado. El cuadro de Manuel Lizama, de 1976 y que está en exhibición permanente en el museo, muestra el edificio de frente; mientras que la obra de Sandra Nikolia lo muestra junto con su vecino, el Museo de la Ciudad.
“Lo que buscamos es darle preponderancia a las piezas que tenemos en el museo. Casi toda la obra, fotos y cuadros han sido donados o prestados al museo, y esto es una forma de mostrar a los donatarios que sí se están exhibiendo”.
Civeira García señaló también que es importante señalar los edificios emblemático que están al paso pero que pocas veces uno se detiene o les presta atención ya sea por su histórico o arquitectónico.
“Para nosotros este edifico es significativo porque es nuestro vecinos y porque habla de un momento histórico, a inicios de siglo, en que Mérida florecía de muchas maneras”, detalló.
El edificio, de características arquitectónicas neoclásicas, perteneció al señor Ricardo Gutiérrez González. El edificio es considerado como el primero en la ciudad en utilizar una estructura de hierro y un elevador mecánico. Además, fue, según las crónicas de finales del siglo XIX, el primer rascacielos de Mérida ya que tenía cinco pisos.
En 1918 se le colocó en lo alto de su fachada un reloj de amplias dimensiones. El reloj, aunque no funciona, aún permanece en su sitio.
La muestra se puede visitar de martes a viernes de 9 dela mañana a 6 de la tarde, sábados y domingos de 9 de la mañana a 2 de la tarde.— Iván Canul Ek
