Reúnen cuentos menos famosos del autor irlandés
MADRID (EFE).— Creador de uno de los mitos contemporáneos más famosos, Drácula, Bram Stoker escribió una decena de novelas pero también numerosos cuentos que han sido reunidos ahora en un volumen para acercar al lector a la faceta más desconocida del “padre” del más inmortal de los vampiros.
La editorial Páginas de Espuma, especializada en cuento y relato breve, acaba de publicar en español los cuentos completos del escritor irlandés, del que no existe actualmente una edición que reúna en inglés su obra breve, y que han sido traducidos por Jon Bilbao.
La biografía de Stoker (1847-1912) es poco conocida, explica el responsable de la edición, Antonio Sanz Egea, pero se sabe que el autor pasó la mayor parte de su infancia en la cama aquejado de una extraña enfermedad. En esos más de siete años fue su madre la que ejerció de tutora y leyó a su hijo cuentos basados en la mitología irlandesa, poblados de gnomos y duendes.
Las obras de terror que le contó su madre habrían de ser determinantes en su obra. Crítico literario en periódicos irlandeses durante diez años, fue amigo y socio del actor inglés Henry Irving, quien le propuso trasladarse a Londres para dirigir un teatro.
A finales del siglo XIX comenzó a publicar una serie de cuentos pero fue en 1897 cuando vio la luz su obra más famosa, “Drácula”, fundadora del vampiro de Transilvania que ha inspirado a tantos creadores posteriores a él. Fue en los inicios de la década de 1900 cuando comenzó su etapa más productiva en su faceta como escritor, pero falleció pobre y olvidado en la capital británica en 1912.
“La personalidad del escritor quedó eclipsada por el personaje, por el mito pop del terror del siglo XX”, destaca Sanz Egea, y su “Drácula” sepultó en cierta forma su narrativa breve.
Bram Stoker, señala, no fue el primero en hablar de vampiros, posesiones demoníacas, castillos encantados o resucitados. Con la publicación de “Drácula” no albergaba más esperanza que el entretenimiento de un público ávido de historias de folletín y, con suerte, el ingreso de un dinero extra que necesitaba.
En vida publicó dos colecciones de cuentos: “El país bajo el ocaso” (1881) y “Atrapados en la nieve” (1908). A los dos años de su muerte, su viuda llevó a la imprenta una tercera: “El invitado de Drácula y otros relatos inquietantes” (1914).
Su viuda, Florence Balcombe, explicó que la selección la había hecho Stoker unos meses antes de morir entre una serie de cuentos que había publicando en periódicos y revistas a lo largo de los años.
Además de estas tres colecciones, Páginas de Espuma ha reunido todos los cuentos dispersos, ordenados por fecha de aparición: desde “El jarrón de cristal”, que vio la luz en 1872 en el periódico inglés “London Society”, hasta “El amor más grande”, que se publicó tras su muerte en 1914.
Pero también quedaron dispersos o sin publicar casi una treintena de cuentos que se reúnen por primera vez en este volumen y que muestran la diversidad temática y estilística, de lo fantástico a lo autorreferencial.
Cuentos de Stoker en los que los aficionados a Drácula encontrarán textos de terror y góticos en la estela de Edgar Allan Poe, o historias de aventuras y piratas al estilo de Stevenson y Conrad.
Pero también hay otros cuentos que abordan la ficción de paisajes bíblicos o ahondan en la experiencia teatral que poseía Stoker y que permiten conocer a un autor que fue mucho más que su inmortal vampiro.
