Fiesta de la magia
Llegó la hora “cuchi cuchi”, la hora “chinguenguenchona”. Y el telón se abrió para dar paso a la ilusión, la fantasía, la magia en el Día del Mago, anteanoche en el Teatro Yucatán con la participación de reconocidos y nuevos prestidigitadores pertenecientes al Círculo de Ilusionistas del Mayab.
Fue una noche de esperar lo inesperado, una velada que retó la capacidad de asombro de casi 100 personas para disfrutar de un espectáculo de dos horas, en el que siete magos: Christian Allen, Martlord, Alan, Ozkar, Emm, Lico Knapp y Dennis, dieron rienda suelta a sus más asombrosos actos, haciendo la delicia de chicos y grandes.
Lico Knapp, quien tuvo a su cargo la coordinación del espectáculo, explicó que la conmemoración del Día del Mago coincide con la festividad de San Juan Bosco, patrono de los exponentes de la magia, pues el santo italiano utilizaba la magia como una forma de acercar a Dios a la niñez y la juventud de su época.
“Creo que la magia es algo especial hoy día”, comentó.
“Hoy se ven tantas cosas que nuestra capacidad de asombro se pone a prueba a cada instante y la magia es una de esas formas porque, aunque sabemos que todo se logra a base de trucos, no deja de darnos esa sensación de ilusión y misterio, nos quedamos con la incógnita de ¿cómo lo hizo?, y eso es algo que pone a prueba también nuestros sentidos y la capacidad de fijarse en los movimientos del ilusionista.
Los magos que tomaron parte en este festejo hicieron gala de sus estilos particulares, llaman la atención los más jóvenes, noveles talentos del arte del ilusionismo como Chrsitian Allen quien, sin pronunciar palabra y a base de mímica y baile, puede hacer aparecer y desparecer objetos en sus manos.
También el joven Martlord, tizimileño de 20 años de edad, destaca por el manejo de los naipes, barajas gigantes y trucos sencillos pero no menos asombrosos como hacer aparecer o desaparecer un huevo y un pañuelo.
Dennis, uno de los magos más experimentados, fiel a su estilo hizo magia para niños. Lico Knapp dijo que Yucatán es cuna de grandes ilusionistas, siendo ChenKai un referente nacional.
“En Yucatán hay excelentes magos, gente que se preocupa por mejorar día a día, experimentar para ofrecer al público cosas innovadoras, y eso es bueno porque la magia es la forma en que todos volvemos a ser niños, a creer aunque sOlo sea un truco, porque los magos son asombrosos, es bueno que tengamos una nueva generación de exponentes”, apuntó.— Emanuel Rincón Becerra
