El obispo auxiliar

Sembraron en buena tierra

La Casa Infantil El Roble es un ejemplo de que la palabra del Señor es viva y eficaz, expresó ayer el obispo auxiliar, Pedro Mena Díaz, durante la misa de acción de gracias por el vigésimo quinto aniversario de fundación de esta obra ubicada en la colonia El Roble Agrícola de esta ciudad.

Monseñor Mena Díaz subrayó que la palabra de Dios fue escuchada, sembrada en buena tierra y ha dado frutos abundantes durante 25 años en esta obra.

Dijo que en La Casa de la Alegría, como se conoce a La Casa Infantil El Roble, encontraron la respuesta de lo que se tenía que hacer: brindar amor a los niños y familias, de ese rumbo de la ciudad.

El prelado celebró la misa en la institución ante varias decenas de niños, padres de familia, profesores e integrantes del patronato, encabezados por la presidenta Elda María Gasque Casares de Figueroa.

Monseñor Pedro Mena dio gracias a Dios por todos los años de existencia de esta institución fundada el 2 de febrero de 1994. “Esta obra nos da un mensaje de lo que Dios quiere para todos y cada uno en el mundo, es ejemplo de buscar el bien y las personas son sensibles”.

Después de la misa de acción de gracias el programa continuó con la participación de los niños de la Casa El Roble con tablas gimnásticas, cantos en maya y hasta algunos testimonios.

La actividad fue coordinada por Gisela Georgina Gamboa Cetina, directora de la Casa de la Alegría.

En el lugar se atiende actualmente a 82 niños con estudios de educación primaria hasta el cuarto grado; comida, clases de danza, pensamiento matemático, música, deportes, yoga, pintura y catecismo.

Los niños asisten de lunes a viernes de 7 a 17 horas y todos los servicios son gratuitos para ellos.

Elda Gasque recordó que en el marco de este aniversario tuvieron dos regalos: la incorporación de La Casa de la Alegría a la Secretaria de Educación Pública para el ciclo escolar 2018-2019, lo que los acredita a brindar estudios de primaria, y la inauguración de la segunda casa, el año pasado, en la colonia Nueva San José Tecoh, con comedor y servicios de formación a 43 niños.

“La misión de La Casa de la Alegría es promover la dignidad de la persona y de la comunidad”, recordó

La presidenta indicó que el proyecto sigue con muchos horizontes y planes de hacer otras casas más.

Por su parte, Alma Rosa Alcocer Vidal, integrante del patronato, recordó que la casa se fundó el 2 de febrero, de 1994 teniendo como primera sede el atrio de la Iglesia de Santa María de Guadalupe, en la colonia San Marcos Nocoh, y que era atendida por los religiosos Misioneros de Maryknoll.

“Empezamos con el objetivo de ayudar porque vimos a muchos niños vendiendo flores, chicles y limpiaban parabrisas, y de ahí nos surgió la pregunta de cómo ayudarlos”, detalló.

Es así como se inició la búsqueda de un lugar y el Ayuntamiento los apoyó con esta misión ubicándolos en las colonias más pobres de la periferia, como San Marcos Nocoh y El Roble.

“Todo lo que ahora ven no existía, era puro monte” concluyó.— Claudia Sierra M.

Detalles

La Casa El Roble es también conocida como La Casa de la Amistad, en el Roble Agrícola.

Enseñanzas papales

Al concluir la misa, el obispo auxiliar, monseñor Pedro Mena Díaz, bendijo varios ejemplares de la carta encíclica La Luz de la Fe del papa Francisco y los entregó a las integrantes del patronato de la organización.

Apoyo

Los Misioneros de Maryknoll prestaron tres años instalaciones de la iglesia Santa María de Guadalupe para ayudar a la obra, que comenzó con 40 niños y los integrantes de patronato enseñaron a leer, valores, arte, danza y deportes. El servicio gratuito incluía comida.

Local propio

La organización consiguió el terreno y empezaron a construir la actual sede, en la que están desde hace más de 20 años.

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