Exhortación para comprometerse más con la Iglesia
El obispo auxiliar, monseñor Pedro Mena Díaz, señaló, durante la misa que ofició con motivo de la Jornada Mundial de la Vida Consagrada, el alejamiento de los jóvenes y su poco interés por Dios y la religión es uno de los desafíos al que la Iglesia no ha sabido responder.
La celebración tuvo lugar en el auditorio del Instituto Cumbres-Godwin con la asistencia de religiosas y religiosos que tienen presencia en Yucatán.
En su homilía, monseñor señaló que diga lo que se diga los jóvenes solo se encogen de hombros y siguen adelante.
Añadió que ese poco interés de los jóvenes por la Iglesia fue palpable, incluso en la Jornada Mundial de la Juventud que se celebró hace unos días en Panamá, donde según comentarios de quienes asistieron, muchos jóvenes fueron a hacer únicamente turismo religioso.
“Muchos solo fueron a echarle porras al Papa, pero no se les vio entusiasmados por la Iglesia”, detalló.
Dijo que lo que se tiene que hacer para responder a ese desafío es algo que está relacionado con la vida consagrada: el testimonio.
“Es tarea de todos en la Iglesia dar testimonio, mostrar que la palabra del Señor verdaderamente es fecunda en nuestra vida”, dijo e indicó que quien tiene que recordarlo constantemente es la vida consagrada.
En su homilía recordó una profecía de monseñor Ratzinger, antes de ser nombrado Papa, que decía que en este milenio la Iglesia se volvería más chica, como en el principio, y que sería tarea para vivir en el proyecto de Cristo y de los santos.
Por eso, dijo refiriéndose a los religiosos y religiosas, “le damos gracias a Dios porque ustedes han respondido a su vocación”.
En su mensaje también comparó a la vida consagrada como un vitral con muchos colores y formas, como un jardín florido con distintas flores.
“Son imágenes evocadoras que nos ayudan a comprender este llamado a una vocación específica que el Señor les ha hecho”, detalló.
“Y como obra del Señor, que es un misterio siempre, y que desde la fe la tenemos que seguir comprendiendo, tenemos que seguir profundizando. Pero la comprensión final será en el reino de los cielos”, concluyó.— Jorge Iván Canul Ek
