YAKARTA (EFE).— Centenares de músicos indonesios buscan impedir la ratificación de una propuesta de ley sobre música que prohíbe contenido con “influencias occidentales negativas”, blasfemia y pornografía.
La campaña, que superaba ayer las cien mil firmas en menos de 24 horas desde su publicación en Change.org y es apoyada por más de 200 artistas, denuncia que el borrador que se debate en el Parlamento “limita e inhibe el proceso de creación y reprime a los trabajadores de la música en el país”.
En particular, el artículo 5 del texto hace ilegal el contenido que hable de drogas, apuestas, violencia sexual o “traiga influencias negativas de países extranjeros que degradan la dignidad del ser humano”, entre otros.
La portavoz de la campaña y cantante Danilla Riyadi asegura en la petición que la propuesta también contradice o resulta redundante en relación con leyes existentes, margina a los músicos independientes y se alía con las grandes compañías.
Danilla advierte que la legislación, que fue propuesta por el músico y político del islámico Partido del Mandato Nacional (PAN) Anang Hermansyah, ha avanzado en el grado de prioridad desde el puesto 183 en 2018 al 48 en 2019.
“Hubo tiempos en los que el control de la música y el arte estaba ahí pero lo hacían de manera silenciosa o no tan frontalmente“, lamenta el pianista Adra Karim, que asegura que todos sus amigos músicos han firmado la petición.
En diciembre, la Comisión de Retransmisión prohibió un anuncio en el que las cantantes de una banda surcoreana de pop usaban minifaldas y vestidos cortos por considerarlas inmorales, después de que grupos conservadores iniciasen una propuesta que se trasladó a las redes sociales.
El contenido audiovisual y fotográfico en internet, televisión y en los cines es censurado a menudo cuando muestra desnudos parciales o interacciones eróticas en el país asiático, que se encuentra en campaña electoral de cara a las elecciones presidenciales de abril.
El 88 por ciento de los más de 260 millones de habitantes de Indonesia practican el islam, en su mayoría de forma moderada, aunque en los últimos años activistas han denunciado un aumento de la influencia de los grupos conservadores en la sociedad y la política.
