Medida de la Sedeculta por la falta de recursos
La falta de recursos para cubrir la nómina del Centro Cultural “José Jacinto Cuevas” (Cemus), donde se ofrece formación musical a niños y jóvenes, hizo pensar a las autoridades de la Secretaría de la Cultura y las Artes (Sedeculta) en el cierre de este espacio, pero se buscaron medidas para que siga funcionando: se llegó a un acuerdo con los padres de familia, quienes aportarán una cuota mensual para las clases de sus hijos.
Al inicio, varios tutores manifestaron su descontento por las altas cuotas, pero luego de una reunión con la titular de la Sedeculta, Érica Millet Corona, se logró un acuerdo que permite que el Centro siga funcionando y los padres paguen una cuota más accesible a sus bolsillos.
El Cemus es una escuela de gran tradición formando músicos de calidad: como resultado de sus programas académicos han egresado músicos preparados, aunado a que la planta docente está a la altura de otras escuelas en el país, pues son maestros de gran trayectoria.
En una entrevista con el Diario, Érica Millet Corona explica que al no contar con los recursos del AIEC (Apoyo a Instituciones Estatales de Cultura), un programa federal que consiste en un subsidio que la Secretaría de Cultura Federal otorga a los Estados, se dieron cuenta que no tendrían la capacidad económica de cubrir la nómina del Cemus y de otros centros culturales, pues ese programa estaba destinado para ese fin.
“Primero no sabíamos si se otorgaría el apoyo, cuando finalmente resolvieron que sí recibiríamos, vimos que ya se había disminuido en años anteriores, pero este año disminuyó a la mitad de lo que se dio en 2018”, detalla.
Eso los llevó a pedir ayuda a los padres de familia para cubrir una cuota que permitiera continuar con las funciones del Centro Cultural, pues ante la situación y lo comprometido del presupuesto, se pensó en cerrar la escuela o disminuir el número de cursos o hacer modificaciones drásticas, “pero era lo último que queríamos, cerrar un Centro como éste que impacta directamente en la formación de los niños y jóvenes que asisten”.
Al principio se habló de una cantidad que resultó demasiado alta para los bolsillos de los padres, pero tuvieron oportunidad de gestionar internamente y retirar parte de los recursos de otros proyectos, que son importantes pero no tan urgentes, y así destinar más dinero al Centro Cultural, de manera que pudieron completar el presupuesto con las cuotas a los padres de familia, pero sin llegar a ser tan onerosas.
El acuerdo
En días pasados, las autoridades y los padres de familia se reunieron y acordaron fijar una cuota de $250 mensuales, que comenzarán a pagar este mes, pues el día 11 se reaunudarán las clases, suspendidas desde enero.
En dicha reunión, a la que también asistió Elías Puc, director de la Escuela de Música de la ESAY, se habló de una fusión del programa académico del Cemus con la ESAY, de tal manera que el plan de estudios del Cemus se convierta en una especie de propedéutico para ingresar a la ESAY.
Quienes concluyan el programa académico recibirán una constancia que acredite de manera más formal la formación o estudios hechos en ese Centro, y tendrán además un pase casi certificado para la ESAY, aunque tendrán que cumplir ciertos requisitos. De lo que se trata es darle continuidad a la formación de los alumnos con esta medida.
Para ello suscribirán un convenio con la ESAY, por lo que las cuotas se pagarán directamente a esa Escuela para que sean ellos quienes se encarguen de cubrir parte de la nómina de los maestros. El anuncio fue asumido de manera positiva por los padres de familia.— Iris Margarita Ceballos Alvarado
