Dan prueba de su fervor
Con 120 participantes caracterizados y ante casi tres mil personas, ayer se llevó al cabo la 38a. representación del viacrucis viviente de Acanceh, que a lo largo de casi tres horas recorrió los pasajes de la pasión de Cristo, desde su juicio hasta el momento en que su cuerpo es llevado al sepulcro.
La expectación que despierta este acontecimiento en esta cabecera municipal ubicada a 22 kilómetros de Mérida es tal que desde temprana hora cientos de personas llegaron en vehículos particulares para presencias el recorrido del nazareno, hasta su crucifixión a los pies de la icónica estructura prehispánica en el centro de Acanceh.
Una mañana fresca, consecuencia de la entrada de un norte a la Península, permitió hacer más llevadera la jornada, pues no fue sino hasta casi cuando se recreaba el instante de la crucifixión cuando el sol se dejó sentir con más fuerza, elevando las temperatura y obligando a los presentes a recurrir a sombrillas para resguardarse.
De igual forma, los vendedores de raspados, bolis, bebidas rehidratantes, paletas y helados vieron un repunte en sus ventas poco después de las dos y media de la tarde cuando el cielo se despejó de nubes y la temperatura se elevó.
Desde un par de horas antes del inicio del viacrucis, los actores —que ensayaron a lo largo de toda la Cuaresma— se concentraron en el patio interior del templo. Ahí acomodaron sus vestuarios, repasaron sus líneas y dieron los toques finales a la utilería, mientras que algunos colaboradores terminaban con el montaje de los diversos escenarios dispuestos para la representación: en una capilla contigua a la estructura piramidal se escenificó el juicio de Jesús ante el sanedrín y el sumo sacerdote Caifas; el palacio de Herodes se escenificó frente al ayuntamiento de Acanceh mientras que el palacio del procurador Poncio Pilatos fue en la casa del comisariado ejidal.
Por cuarto año consecutivo la interpretación del nazareno recayó en el joven Andrés Medina Chalé; María fue personificada por la joven Gabriela Tut Aké.
Otros personajes fueron Pilato, Rafael Cauich Uc; el cirineo, Sergio Chalé; la Verónica, Abigail Hoil Chalé; Herodes, Juan Rivero; los ladrones Dimas y Gestas por Noé Miguel Keb Sulub y Manuel Chan López, respectivamente; María Magdalena, Karina Tut Aké; y Caifás Alan Chan; entre otros.
Pasado el mediodía comenzó la representación: fueron significativas las representaciones de los pasajes que hablan del intento de Pilato por persuadir a los judíos que le exigían dar muerte a Cristo y cuando renunció a su pretensión al lavarse las manos; el desprecio de Herodes cuando tuvo al nazareno ante sí en su palacio; la liberación de Barrabás; la muerte que se autoinfringió Judas movido por el arrepentimiento de haber entregado al hijo de Dios por unas monedas; el encuentro de Jesús con su madre camino al Gólgota; la solidaridad del cirineo que ayuda a cargar la cruz, la compasión de la Verónica en cuyo manto queda grabado el rostro de Cristo y hasta el instante culminante de la crucifixión teniendo como fondo la pirámide de Acanceh.
A decir de los organizadores, la representación del viacrucis viviente transcurrió en medio de un ambiente de orden, devoción y respeto. La policía municipal de Acanceh, apoyada por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, dieron vialidad a los alrededores y resguardaron el orden en los sitios donde se realizó la representación.— Emanuel Rincón Becerra
