El Suskityrannus hazelae, ejemplo de la evolución
Sterling Nesbitt, del Virginia Tech College of Science, halló los huesos del Suskityrannus hazelae cuando tenía 16 años y era voluntario de la expedición de Doug Wolfe en Nuevo México.
De acuerdo con el reporte de The Associated Press, en las dos décadas siguientes los científicos no lograron identificar los huesos a ciencia cierta hasta que se descubrieron los restos de otros primos pequeños del T. rex.
“El pequeño grupo de dinosaurios de la familia tiranosaura derivó en algunos de los depredadores más grandes que hemos visto”, explica Nesbitt.
El “nuevo” dinosaurio habitó en la Tierra hace 92 millones de años, unos 20 millones antes de que el T. rex caminara por el planeta.
No es el primero ni el más pequeño dinosaurio de la familia Tyrannosaurus, pero Nesbitt considera que es el mejor ejemplo de cómo estos pequeños animales evolucionaron hasta que se convirtieron en los inmensos y aterradores monstruos que vemos en el cine.
Hans Sues, paleobiólogo del Instituto Smithsoniano y quien no formó parte del estudio, afirma que éste es un hallazgo importante.
“El Suskityrannus es el primer registro (que tenemos) en muy buenas condiciones de los primeros tiranosaurios en Norteamérica”, apunta.
Steve Brusatte, de la Universidad de Edimburgo, señala que el Suskityrannus hazelae “es un vínculo clave entre los enormes dinosaurios destrozahuesos y especies más pequeñas a partir de las cuales evolucionaron”.
