El artista plástico Carlos Génova

El pintor Carlos Génova plama su multiculturalidad

“Todos los artistas tratan de expresar en sus obras algo personal o vivencias de otros que los inspiran o aterran”, señala el pintor Carlos Génova, quien presenta la exposición “Biográfica visceral” en la sala 1 del Centro Cultural Olimpo.

Él mismo esconde algunos mensajes de su vida en los 14 cuadros de la muestra y entre los cuales incluye obras de la serie “Tebori genética” (inspirada en el tatuaje japonés) y otras que están basadas en fábulas y cuentos.

“En las dos series estoy mezclando partes mías, de mi vida, y obviamente siguen la misma línea del tatuaje donde ellos (los japoneses) representaban sus historias de vida en la piel”.

Por ello en los cuadros de la serie tebori incluye mensajes que tienen que ver con la diversidad, la preservación de la vida, el medio ambiente o reclamos, así como textos en hebreo y japonés, citas de libros y representaciones del Sol.

Igualmente exhibe dos cuadros con el tema del sepukku (ritual del suicidio japonés por desentrañamiento) y un abstracto en el que utilizó un vestido de novia destruido y al que tituló “Indulgencia blanca”.

“Esencias nómadas de una constelación” es un cuadro de gran formato que estuvo de gira por un año por Ciudad de México y Monterrey.

En entrevista con el Diario, Carlos Génova explica que las obras son resultado de su amor por varias culturas y por esa razón en ellas se pueden encontrar remembranzas mayas y aztecas, y símbolos y signos de la mitología griega, turca y romana, entre otras culturas.

Salvo “Esencias nómadas de una constelación”, los demás cuadros los plasmó en los últimos 18 meses. Al año pinta unos 80 cuadros, aunque no trabaja tan rápido como uno podría pensar, pues hay algunos que le llevan seis meses.

En algunos casos el cuadro se empieza a mover solo y termina siendo diferente a como originalmente se planteó. “Cuando uno empieza a trabajar el cuadro a gusto, llega un momento en que el cuadro se empieza a mover solo”. Y es que, asegura, la mayoría de las piezas en exhibición comenzaron con un color y terminaron con otro.

Añade que la parte esencial de toda su obra es que le gusta experimentar y cambiar. “En el momento que estás en la zona de confort, pierdes. Yo creo que debe haber una evolución constante de la obra”, dice el artista, que en noviembre expondrá en la Ralwins Art Gallery de Nueva York, al lado del colombiano JC Cepeda, y en diciembre participará en Miami en Art Basel.— Iván Canul Ek

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