Joven estudia el conflicto entre vecinos y bares
¿Quién establece que algo es ruido?, ¿quién o quiénes establecen que cierta música puede sonar en la ciudad y dónde pueden sonar?
Con estas preguntas María de Lourdes Pérez Cruz, estudiante del doctorado de Ciencias Antropológicas de la Uady, comenzó su conferencia “La música, el ruido y el poder en la ciudad de Mérida” dentro de la Jornada: La Industria de la Música en el Siglo XXI, que en conjunto organizaron la Universidad Modelo y Sureste Records.
María de Lourdes compartió datos de un estudio que realizó sobre la problemática del ruido que enfrentó a vecinos del Centro Histórico de Mérida con músicos y propietarios de bares de esa zona de la ciudad.
Ante alumnos del área de Humanidades de la universidad, la ponente señaló que el ruido puede entenderse como sonido no deseado, sonido no musical, cualquier cosa que no es natural, cualquier cosa que cuestiona el orden establecido por las clases dominantes o una interrupción de una señal electroacústica.
Recordó que el 5 de marzo de 2018, Mérida amaneció aproximadamente con 70 mantas colocadas en las fachadas de casas del Centro Histórico en las que los vecinos exigían que cesara el ruido porque no les dejaba dormir y les causaba estragos en la salud y el descanso.
Abordada antes de su participación, María de Lourdes precisó que realizaba estudios acerca del sonido cuando se desató la problemática del ruido y la clausura de algunos espacios, de modo que también decidió incluirlo en su investigación.
Durante el trabajo de campo se entrevistó con las partes en conflicto, quienes aportaron puntos válidos desde su postura, aunque reconoció que prevalecieron discursos como el derecho al descanso y la salud.
“Por lo que estuvimos investigando, el sonido es un fenómeno físico que es difícil de medir; es un poco arbitrario, pero en realidad esto es un tema de convivencia y se deja a un lado que el diseño de la ciudad es un diseño radial y que todo pasa por el Centro”, consideró.
Ante ello, añadió que la música es un poco profética porque en su organización se puede uno a adelantar a los cambios sociales. “Estudiar el ruido y la localización en una ciudad ayuda a entender una sociedad”.
María de Lourdes señaló que la problemática del ruido es un tema de convivencia social. “Está la Carta de Derechos Culturales que dice que todos tenemos derecho a nuestras manifestaciones libres y, además, somos una ciudad cultural.
“Tiene que ver, más también, con el tema de civilidad sónica porque el ruido también hay durante el día… hay muchas más cosas, pero me parece más un tema de civilidad sónica, de estas negociaciones en las que nosotros como ciudadanos y usuarios del centro de la ciudad podemos hacer para convivir de una manera pacífica”.
María de Lourdes señaló que el norte del centro histórico (Santa Lucía y Santa Ana) es la zona donde está más latente la problemática.
Además, dijo, que, aunque se han cerrado bares no cree que eso sea una solución. “El detalle es que tiene que ver con economía política y que hay empresarios que tienen las posibilidades de invertir de acuerdo a las nuevas disposiciones del reglamento y hay empresarios que no. Entonces, hay lugares que, pese a las suspensiones, se regularon y volvieron a abrir y otros que no”.
Tras su participación, siguió el turno de Mario Sánchez “Chavo”, representante de CD Baby en México, quien habló de derechos de autor y la distribución digital para músicos independientes.— Iván Canul Ek
