La Virgen del Rosario a 140 años de su llegada
El municipio tabasqueño de Emiliano Zapata se convirtió en el hogar de la Virgen del Rosario, que sobrevivió a la guerra y persecuciones religiosas y, actualmente, la comunidad busca rescatar la historia de la venerada advocación mariana.
“Esta pequeña parroquia tiene como patrona a nuestra madre santísima, es una imagen muy bella, venerada, antigua. Estamos celebrando aproximadamente 140 años de que llegó a estas tierras proveniente de Yucatán”, contó el párroco de Emiliano Zapata, Jesús Gilberto Gómez Hidalgo.
Según relata el presbítero, la fiesta parroquial se realiza cada 7 de octubre en recuerdo a “aquella batalla en las costas de España y Portugal, en Lepanto, cuando el Santo Padre pidió que se rezara el Santo Rosario en toda la Iglesia universal y la victoria fue del pueblo cristiano”.
Por su parte, el coordinador de la Dimensión de Comunicación Parroquial, Jesús Vázquez, relata que la imagen religiosa llegó a la ciudad de Emiliano Zapata “aproximadamente en 1879, proveniente de Tekax, Yucatán, cuando en aquel momento estaba la Guerra de Castas. Fue adquirida por la señora Leonarda Trujeque, aproximadamente en 1870”.
“Las imágenes anteriormente venían provenientes de España y de Italia. La Virgen (del Rosario) está hecha de madera de ébano. Los santos antiguos adquiridos aquí en México se hacían de pasta de caña de maíz y sólo se adquirían en Pátzcuaro, Michoacán. Como la pasta de caña de maíz no es muy sólida, es muy líquida, los acabados no eran tan finos. Entonces la mayoría de los santos eran adquiridos en Italia y en España, como en el caso de la Virgen del Rosario. Las imágenes venían en barcos mercantes y arribaban en Yucatán”.
El encargado de la comunicación parroquial cuenta que el hijo de Leonarda Trujeque, Bibiano Bautista Trujeque, fue encargado de cuidar la imagen religiosa de su madre.
“En ese tiempo, Emiliano Zapata no tenía una iglesia, sino que había capillas en pequeñas viviendas donde se hacían las celebraciones. Anteriormente el parque de Independencia que se encuentra en frente de nuestra actual parroquia había un reloj, una torre, donde ahí había una pequeña capilla. Sin embargo, por el peligro de esa persecución, se traslada la imagen a una casa donde fuera más custodiada”.
“Viene lo que es la campaña desfanatizadora, la Guerra Cristera, en nuestro estado estuvo azotado por el gobernador Tomás Garrido Canabal, quien aparentemente repudiaba la religión católica. Él decidió cerrar iglesias, quemar santos y expulsar a todos los frailes”.
Sin dar una fecha exacta, Jesús Vazquez relata que “cuando la situación se hizo más grande, ellos (los encargados de la Virgen) deciden esconderla. La señora María Elbriza Sánchez, conocida como “Doña Bicha”, junto con don Bibiano Bautista deciden bajar a la imagen del altar, envolverla y esconderla en una lata alcoholera de aquellos tiempos que era sellada por estaño. La escondieron en un árbol de chicozapote”.
“Con el tiempo, la persecución se hizo más grande y peligrosa, (“Doña Bicha” y Bibiano Bautista) decidieron encargársela a don Alberto Toache, quien vivía en la finca llamada “La Martinica”, que actualmente ocupa la actual Sala de Juicios Orales, en la colonia José Lema Ocampo. En ese terreno fue escondida. La Virgen fue enterrada por once años en la misma lata alcoholera”.
Vázquez explica que cada 7 de octubre, “la imagen era desenterrada y celebrada en la casa de don Bibiano. Después, Bibiano Bautista le entrega la custodia de nuestra Señora a Alberto Toache”.
De acuerdo con el historiador Raúl Abreu Marín, la imagen fue desenterrada en 1938 y enviada a Mérida para su restauración.
“La humedad de diez años y siete meses dejó huella, le había producido lama y modificado su color original… Alberto Toache le hizo ver (a Bibiano Bautista) que ahí (en la finca ‘La Martinica’) la había colocado desde aquel tormentoso julio de 1928 en que la creciente de las aguas de San Juan no se detuvo en el tiempo del canicular, continuaron todo septiembre hasta juntarse con la creciente de octubre y prolongó durante el mes de las ánimas, cerrando el año con el agua a la rodilla. Y ahora se encontraban en marzo de 1938, era inevitable que el tiempo y la humedad dejaran huella”, señala un fragmento del libro “Pueblo que se truencha pero no se dobla”.
“La venerada pieza estaba íntegra y el daño era reparable. A Mérida la envió don Bibiano con un experto en esas artes. Al cabo de unos meses fue terminada la restauración”, continúa el relato del cronista de Emiliano Zapata.
Inquietud
El coordinador de la Dimensión de Comunicación Parroquial comenta que su inquietud por promocionar los orígenes de la Virgen del Rosario nació desde edad temprana al ver las celebraciones que se hacían a otras advocaciones marianas en otras partes del país.
“Esta inquietud me nace desde muy niño, a la edad de 7 años, al ver en la televisión que otras advocaciones marianas en otros estados son muy relevantes sus celebraciones. La visión que tengo es la de Zapopan, Jalisco. Es la visión que se tiene de lo que es la celebración y festejo de nuestra Señora del Rosario”, relata el joven coordinador.
Basado en el libro “Pueblo que se truencha pero no se dobla”, Jesús Vázquez cuenta que la historia de la Virgen del Rosario “nace desde un tiempo remoto. Haciendo un poco de historia de nuestro municipio, tuvo varios nombres: Ixtapa, San Agustín Montecristo y Emiliano Zapata”.
Relata que durante la Guerra de Castas, las personas venían huyendo y deciden esta tierra antes llamado la villa de Montecristo. Después, con el gobierno de Tomás Garrido Canabal hubo la quema y demolición de iglesias.
El encargado de la comunicación en esta parroquia agrega que en 1905 se decide construir el templo parroquial, pero debido a la persecución, el templo fue convertido en la Escuela Mixta Comunitaria. “Todas las iglesias de los pueblos se volvieron escuelas, ya que no se permitía que ningún sacerdote llegara a evangelizar”.
“Cada año, y cuando había la oportunidad de que un sacerdote llegara a esta comunidad, se hacían las misas, se aprovechaban a bautizar y la gente contraía nupcias”.
De acuerdo con la encargada de la notaría parroquial, la religiosa Elva Leticia Álvarez, el primer bautizo registrado en la comunidad fue el 2 de febrero de 1915 y el primer matrimonio que se registró ocurrió el 25 de octubre de 1946.
A pesar de la antigüedad de la parroquia, la religiosa proveniente de la congregación de las Oblatas de Santa Marta comenta que anteriormente cuando no había un sacerdote fijo en una comunidad, la gente aprovechaba la llegada del presbítero u obispo para que obtuvieran los sacramentos y muchas veces no quedaban asentados.
Esto ocasionó que en los libros no aparezcan las constancias de bautismo de algunas personas, quienes al no encontrar su boleta de bautizo tenían que traer a un familiar y a su padrino para que atestigüen que obtuvieron el sacramento, de esta forma la parroquia expide un acta juramentada.
Promoción
Vázquez relata que la Dimensión de Comunicación Parroquial nació el 14 de febrero de 2017, por un proyecto de la Diócesis de Tabasco, con motivo de la sede de la Comisión Diocesana de Pastoral de la Comunicación (Codipac), con el objetivo de “darle el giro de celebrar a nuestra señora del Rosario aquí en el ‘Balcón del Usumacinta’”, como se le conoce a Emiliano Zapata.
El coordinador de comunicación de la parroquia de Emiliano Zapata explica que el actual proyecto consiste en recordar los 140 años en que la imagen de la Virgen del Rosario se encuentra en tierras tabasqueñas.
“Desde 1879 al 2019, (suman) 140 años desde que nuestra Señora del Rosario arriba a esta gran comunidad del antiguo Montecristo, como antes se le llamaba a Emiliano Zapata”.
Jesús Vázquez menciona que como parte del proyecto del realce de la historia de la patrona del “Balcón del Usumacinta” fue la entrega de las llaves de la ciudad.
Durante las fiestas patronales de este año, el ayuntamiento de Emiliano Zapata entregó las llaves que simbolizan “la autoridad de nuestra patrona del municipio. Son 140 años de llegada, 140 años de fe y 114 años de fundación de nuestra parroquia”.
Explica que las llaves representan las dos entradas de la ciudad: “la entrada principal, que es el monumento ecuestre de Emiliano Zapata, y la otra entrada es el monumento de la ‘Diosa del Usumacinta’, hacia Tenosique y Balancán”.
“Estas llaves están unidas con el logotipo del Ayuntamiento de Emiliano Zapata. En la parte trasera tiene dos inscripciones, de la actual alcaldía y 140 años de la Virgen del Rosario”.
Jesús Vázquez comenta que el proyecto de la Dimensión de Comunicación Parroquial aún es joven, que es está en la primera etapa y tiene un producto muy bonito que consiste en la réplica. “Como es una imagen ya muy antigua, se pretende hacer una réplica para que nuestra imagen quede como reliquia”.
“El tiempo que está destinado a este proyecto es de diez años, por consiguiente, en 2020 se pretende la coronación episcopal a manos de nuestro señor obispo, monseñor Gerardo de Jesús Rojas López, ese es el segundo paso. El tercer paso es la promoción como tal, hacer que nuestra parroquia se convierta en un santuario mariano de devoción a nuestra Señora del Rosario”.
Como “la imagen tiene aproximadamente 149 años, pueden ser más o menos, se necesitaría que personal del INAH haga un estudio”.
Explica que para que esto ocurra se requieren “ciertos requisitos, como son imágenes antiguas, que vengan a visitar y es necesario pedir un permiso a la Diócesis de Tabasco, porque son estudios antropológicos, porque se tiene que tocar la imagen”.
El vocero comenta que la imagen fue restaurada hace un año, y esa sería su segunda restauración. “La primera se le realizó cuando la desenterraron”.
Por último, el párroco de Emiliano Zapata explica que actualmente están en planes de remodelar el templo de la Virgen de Rosario, edificio que fue construido en 1905. “Estamos ahorita en vías de renovar el templo parroquial con la ayuda de todos, hacerlo lo más bello posible porque es la casa de nuestra madre, nuestra señora del Rosario”, explica.— Carmen Lorena López Cabrera
Moda religiosa Vestuario de la Virgen del Rosario
La venerada imagen de la Virgen del Rosario tiene aproximadamente 40 vestidos.
Ajuar a la medida
Cada mes, un grupo de personas se encarga de cambiar el manto y el vestido de la imagen mariana. “Aquí hay gente que dona sus vestidos”, comenta Jesús Vázquez, coordinador de la Dimensión de Comunicación Parroquial. El párroco de Emiliano Zapata, Jesús Gilberto Gómez Hidalgo, señala que “todos los vestidos son donados “ y “hay dos o tres modistas que ya saben cómo hacerlos”.
Vestidos de reina
Vázquez comenta que el tema del vestido de la Virgen del Rosario es de “Reina”. “A diferencia de las vírgenes de Izamal, Tetiz y de Zapopan, que son vírgenes vestidas al estilo sevillano, que son prendas más finas.
