El padre Óscar Cetina Vega y monseñor Gustavo Rodríguez Vega posan con voluntarios de Osane en la capilla de las Madres Guadalupanas

La Navidad de los enfermos reparte unos mil regalos

Como cada mañana del 24, Alma, una de las chicas que vive en el albergue de Pastoral del Amor, se despertó emocionada pues sabía que iría al convento de las Madres Guadalupanas para ver a Santa Claus y recibir sus obsequios de Navidad.

“¡Santa!”, exclamó la joven con discapacidad intelectual y se lanzó hacía él con los brazos abiertos, mientras los voluntarios de la Organización de Servicios y Ayuda para la Navidad de los Enfermos (Osane) entonaban villancicos en el jardín.

Ya es tradición que Alma y otros 26 huéspedes de Pastoral del Amor reciban regalos de Osane, después de la misa que el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, oficia en el local de las hermanas, en la colonia García Ginerés.

Igual es tradición que el local de la Madres Guadalupanas se convierta en estas fechas en taller de Santa. La primera vez fue en 1967, cuando el padre Jenaro Cervera Ceballos, quien era capellán de los hospitales, comenzó a realizar “La Navidad de los enfermos” al ver que muchos pasaban hospitalizados las fiestas decembrinas.

Ahora, ya sin el padre, pues falleció hace treinta años, la obra no sólo continúa sino que se ha multiplicado, pues tan solo en esta navidad se entregaron alrededor de mil regalos personalizados.

“Este es el año 53, y desde el 1 de diciembre estuvimos recolectando donativos de la gente, tanto en efectivo como ropa nueva, de medio uso, juguetes, y todas las noches de este mes los estuvimos clasificando, separando por tallas, envolviendo…”, señaló Gabriel Antonio Martínez Pérez, presidente de Osane.

Y para que nadie se quede sin regalo, el equipo de Osane realizó un censo el domingo 22 en hospitales y albergues donde tomaron datos como el nombre de la persona, edad, padecimiento, talla de ropa con el fin de hacer paquetes personalizados. En total fueron 901 personas censadas.

Cada paquete constó de unas ocho prendas de vestir, un cobertor, una toalla, un suéter y productos de higiene personal. Además si la beneficiaria es mujer se le otorga una bata; si es hombre, un short y una playera, y a los niños juguetes nuevos y de medio uso.

Los primeros en recibir sus paquetes fueron los niños de Pastoral del Amor, al cocnluir la misa de envío que ofició el arzobispo de Yucatán, junto con el padre Óscar Cetina Vega.

Después de la misa el arzobispo bendijo los regalos y a los voluntarios, quienes en primera instancia realizaron la primera entrega a los chicos de Pastoral del Amor, quiene fueron acompañados por la madre Lucía Pineiro Pat, de la orden Hermanas Concepcionistas al Servicio de los Pobres.

“Esto es un acto muy simbólico y significativo que todos lo esperan, hasta los que no pueden venir están ilusionados”, señaló la religiosa.

Finalizado el acto, los voluntarios acompañaron a Santa Claus a los hospitales O’Horán, Juárez, Corea-México y Materno Infantil, y a los albergues San Vicente de Paúl, Ciudad Vicentina y Cristo Resucitado a entregar más regalos.— Iván Canul Ek

 

De un vistazo

Obra de Dios

En su homilía, el prelado destacó que La Navidad de los Enfermos es una obra de Dios porque Él la inspiró y la sigue inspirando, y la acompaña y la sostiene.

Visitan a Cristo

El arzobispo también dijo a los voluntarios que con esta obra visitan a Cristo que vive en cada uno de los niños y las personas enfermas. “Qué mejor que ser la mano amorosa de Dios y la mano amorosa de la Iglesia”.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán