De lo histórico a lo literario en una mesa compartida
Todas las guerras, pero en especial las civiles, aquellas que enfrentan facciones de un mismo pueblo, dejan heridas muy difíciles de cerrar.
A veces, a un siglo de distancia de la última batalla, permanecen subterráneos los odios y las desconfianzas, el amargo rencor que divide y separa.
Tal idea quedó clara en la plática conjunta que ofrecieron, anteayer, el historiador Adolfo Góngora López y un servidor sobre la mal llamada guerra de castas en el Centro de apoyo a la investigación histórica, situado en la calle 60 entre 65 y 67.
Presentados a un amplio público de estudiantes preparatorianos y de Normal Superior por la doctora Ena Evia Ricalde, directora del Centro, los charlistas dividieron su participación en dos secciones: un texto expositivo de hechos y otro de respaldo literario.
La primera sección correspondió al maestro Góngora López, quien se remontó hasta la unidad original de los tres estados peninsulares, así como el proceso independista de Yucatán, antes de ingresar en causas de la guerra civil, y no de castas —precisó el charlista—.
Como antecedente del conflicto de 1847, Góngora López situó el levantamiento —en tiempos coloniales— del indígena Jacinto Kan Ek, cuyo horrendo final tuvo la gentileza de abreviar. Otro detalle curioso fue el de la llamada “cruz parlante” que los sublevados mayas tenían como oráculo.
La segunda sección —a cargo del cronista— consistió en breve análisis sobre la desgracia que una guerra civil genera y los recuerdos que provoca. De una memoria de su familia materna —Pasos Capetillo— un servidor plasmó un cuento llamado “Ya no ladres más, sureño”, mismo que leyó a la concurrencia.
Refiere el cuento la muerte de Remigio Pasos Medina, hermano del tatarabuelo del cronista, a manos de los huites sublevados en un rancho cercano a Tihosuco que se negó a abandonar por el amoroso recuerdo de su ya fallecida esposa.
La doctora Evia Ricalde agradeció a los charlistas sus trabajos y les entregó reconocimientos.— Jorge H. Alvarez Rendón
