Perder espectacularidad y ganar simplicidad. Esta parece ser la consigna que la francesa Virginie Viard, al frente de la “maison” Chanel desde hace un año, ha puesto en marcha al interior de la firma, que ayer en París desveló una pasarela de blancos y negros, siluetas fluidas y un punto adolescente.
Viard es discreta, mantiene un perfil bajo como directora creativa de la marca de moda más famosa del mundo y eso se nota en sus colecciones que, de momento, están dejando de lado los fastuosos decorados del difunto Karl Lagerfeld.
