El arzobispo de Yucatán

Los seminaristas están preparados para las misiones

“Al ir a la misión, cada uno de ustedes es Jonás, un signo de Dios”, dijo el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, a los estudiantes del Seminario Conciliar durante la misa de envío de misiones de Cuaresma y Semana Santa.

En la ceremonia, el prelado también confirió el ministerio del lectorado al seminarista Eddi Mauricio Poot Herrera, del tercer grado de Teología.

Así como el profeta Jonás fue una señal para el pueblo de Ninivé, así es como el hombre será una señal para esta generación.

Recordó el pasaje de cómo Jonás se resistía a ir a la misión con los paganos, pero al final aceptó, predicó y el pueblo se convirtió.

“Al salir a predicar, cada uno de ustedes se está convirtiendo en una señal de la salvación, en una señal de Dios para sus hermanos”.

Monseñor aseguró que “realizar esta misión es algo muy grande, muy noble… es un gran regalo de Dios convertirse para sus hermanos, de parte de Dios, en un enviado, una señal”.

En ese sentido, explicó que el Seminario forma pastores y “un corazón de pastor no se conforma simplemente con la gente que tiene a su alrededor”, por eso, “tengan en la mente a los alejados, a los enemigos de la iglesia y que acuerden del ayuno, de la abstinencia, del sacrifico”.

Monseñor Rodríguez recordó que el que ama se asemeja a Dios, “en eso nos parecemos a Dios: en la medida que amamos”.

Durante su mensaje, el arzobispo de Yucatán dio su opinión acerca del Día Internacional de la Mujer.

“Es momento de orar por todas las mujeres, especialmente por las más cercanas a nosotros, madres y hermanas, amigas, familiares; las mujeres que conocemos en los apostolados, vamos a orar por ellas pero interpretemos el acontecimiento, que hay detrás”.

Lamentó el alto índice de violencia intrafamiliar que existe en el estado. “Esto no es voluntad de Nuestro Señor y eso debe ser parte de nuestra evangelización: clamar por la paz intrafamiliar, clamar por los derechos de la mujer, por la igualdad entre el hombre y la mujer”.

Al concluir la homilía se realizó el rito del ministerio del lectorado, en el que el arzobispo dijo al seminarista que su oficio será proclamar la palabra de Dios en celebraciones litúrgicas, preparar para los sacramentos y anunciar la Buena Nueva.

Al dirigirse a Eddi Mauricio, destacó que con la recepción del lectorado da un paso más hacia el ministerio sacerdotal. “Enamórate más y más de la palabra de Dios”, exhortó.

Al final de la misa el prelado instituyó a los seminaristas misioneros ministros extraordinarios de la eucaristía en Cuaresma.

Después de la misa, los seminaristas y sacerdotes del equipo formador cantaron las “Mañanitas” al prelado, quien ayer cumplió 65 años de edad.

Como informamos, 15 alumnos del curso introductorio se irán a una experiencia especial a la parroquia de Sisal en Cuaresma y Semana Santa. De la etapa discipular, Teología y año de pastoral fueron enviados 24 seminaristas a misionar en parroquias de la ciudad y de interior del Estado. — Claudia Sierra Medina

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