edi285 José Carlos Palacios Sommelier
Foto: Megamedia

José Carlos Palacios Sommelier

Durante esta pandemia del coronavirus la prevención es una cosa seria y si somos responsables, esta crisis pasará pronto.

Para esta cuarentena que se nos impone con justa causa, las opciones para salir a comer son pocas o nulas: los restaurantes están cerrados o solo tienen servicio de comida para llevar, y los que vendemos vino estamos un poco castigados por este mal que nos golpea a todos.

Pero les tengo una buena noticia; el vino es una bebida para relajarse y con este cerco sanitario estamos más unidos en familia o con nuestra pareja, es el momento ideal para descorchar aquella botella que se estaba guardando para una ocasión especial: la ocasión especial es ahora, ya que para mitigar un poco la espera en este caso, no hay nada mejor que beber unas buenas copas de vino.

El aislamiento voluntario y responsable de parte de cada uno de nosotros hará que resurjan costumbres que se estaban olvidando, como cuando podías sentarte en la sala de tu casa a escuchar algo de buena música con copas de vino junto a tus seres queridos y conversar de muchas cosas, a reírnos de las anécdotas del abuelo, o las ocurrencias de la tia solterona o del primo serio.

Tener buen humor ayuda a sobrellevar esta contingencia; es momento de regresar a las comidas en la casa, hechas con amor, y a compartir ese pan y ese vino.

Desempolva la lotería o cualquier juego de mesa ya que es tiempo de una copa de vino viendo a la familia feliz. Por ello tengo unas recomendaciones de vino para estos días.

Le propongo que compre en línea diferentes botellas de vinos —tanto las desconocidas como las que suele beber—: tendrá mucho tiempo para entender de aromas, colores y sabores, también ejercitará las papilas gustativas comenzando a diferenciar un vino Merlot de un Cabernet Sauvignon, o un Chardonnay de un Sauvignon Blanc.

Aproveche ver series de vinos en las plataformas de películas, investigue sobre vinos, le aseguro que hay muchísima bibliografía de sus orígenes o las regiones vinícolas, esto le ayudará a conocer y apreciar la labor detrás de cada botella de vino que tiene en la mano.

La importancia de todas esas manos que se comprometen para que podamos tener ese vino, es un claro ejemplo de la labor que los viticultores hacen.

Antes de despedirme, le pido que no se desespere, sé que la cuarentena es un proceso largo, pero pronto terminará y la vida seguirá.

Le aconsejo que vaya a ese lugar donde guarda su vino, elija el mejor que considere, y tome una copa de la variedad que desee, solo alce la copa brindando porque juntos podremos hacer un mundo mejor. ¡Salud y hasta la semana próxima!

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