Muere el padre Heriberto Vargas en su aniversario
El presbítero Heriberto Asunción Vargas Góngora, vicario de la parroquia Nuestra Señora de Guadalupe y rector de San Martín de Porres, donde era como conocido el padre Beto, falleció la madrugada de ayer a los 93 años de edad, informó la Arquidiócesis de Yucatán a través de un comunicado.
La noticia del fallecimiento conmovió a amigos y conocidos del padre, quien precisamente ayer cumplió 69 años de ordenación sacerdotal. El sacramento lo recibió en 1951 en la Catedral a manos del entonces arzobispo de Yucatán, Fernando Ruiz Solórzano, junto con Adriano Wong Romero, Ramón Basteris Veytia y Carlos Rosado Contreras, también ya fallecidos.
El padre Heriberto nació el 13 de mayo de 1926 en Mérida. Fue hijo del matrimonio que formaron José Vargas Osorio y Amelia Góngora Alvarado. Sus hermanos son los sacerdotes Manuel y Ángel; Socorro, José, Antonio, Leticia e Imelda, los cuatro últimos ya fallecidos. Tuvo dos tíos sacerdotes que influyeron en su vocación: los padres Juan Pablo e Isabel Góngora Alvarado.
Su formación sacerdotal la realizó en seminarios de esta ciudad, Guadalajara (Jalisco) y Montezuma (Nuevo México). Ha sido vicario de diferentes comunidades del interior del Estado y también párroco de Motul, Ticul, Homún y El Sagrario Metropolitano, informó su hermano, el padre Ángel.
El sacerdote murió en la Clínica de Mérida a la 1:20 de la madrugada por complicaciones propias de su edad. “Ya estaba muy enfermo, salía y entraba del hospital”, dijo Lourdes Worbis Ramírez, secretaria del padre Manuel Vargas.
Había ingresado a la clínica hace dos semanas, unos días después de oficiar en su casa, ya enfermo, la que sería su última misa.
“Es una tristeza y se fue en su aniversario”, indicó la señora Worbis, quien recordó al padre como una persona muy jovial que contagiaba de alegría a todos los fieles. “Le gustaba reír y disfrutaba dar la confesión. Él era apóstol de las confesiones”, añadió.
La misa de exequias será hoy jueves por la mañana en Nuestra Señora de Guadalupe (San Cristóbal) a puerta a cerrada sin la presencia de feligreses, debido a la emergencia sanitaria. Sus cenizas serían depositadas en la capilla de San Martín de Porres, ubicada en la calle 44 con 79 del Centro.
Fue en esa capilla donde el año pasado celebró su 68 aniversario, ocasión que aprovechó para decir que era “el consentido de Dios y la Virgen porque estoy sano”. Lamentablemente, su salud comenzó a decaer en los últimos meses debido a su edad. En aquella ocasión, estuvo acompañado por sus hermanos sacerdotes Ángel y monseñor Manuel Vargas Góngora y Candelario Jiménez Jiménez.
En una entrevista que concedió al Diario el año pasado, el padre Beto subrayó que para él la oración era fundamental para fortalecer la vocación. Y señaló que seguirá sirviendo a la Iglesia “hasta que el Creador me llame”.— Iván Canul Ek
Bello recuerdo
En una entrevista con el Diario el año pasado, el padre Heriberto Vargas Góngora, fallecido ayer, compartió que una de sus mayores alegrías fue ser parte de la comitiva de sacerdotes que recibió al papa Juan Pablo II en la Catedral en 1993. “Yo me ‘colé’ entre los canónigos para recibirlo en la puerta de la Catedral. Tuve la suerte de esperarlo y ha sido de lo más bonito, no se olvida”.
