La pandemia abre la puerta a una economía distinta
BRUSELAS (Notimex).— La crisis del Covid-19 ha causado mucho sufrimiento e incertidumbre en la población mundial; sin embargo, sus consecuencias dan la oportunidad de romper con viejos hábitos y construir una economía sostenible al tiempo que altamente competitiva, afirman Frans Timmermans, vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea, y Bertrand Piccard, fundador y presidente de la Fundación Solar Impulse.
En este momento, subrayan, el enfoque debe ser combatir el patógeno mientras se mantienen a flote la economía y el sistema financiero. “A medida que salgamos de la crisis tendremos que reiniciar nuestra economía lo más rápido posible, poniendo en marcha las líneas de producción, con la gente de vuelta al trabajo”, apuntan.
Eso, advierten, “nos deja una opción: luchar desesperadamente por volver a lo que teníamos anteriormente o tratar de llegar a una situación mucho mejor”.
Antes de la pandemia, la economía mundial era “lenta, lineal y de alto consumo de carbono, que lucha por aumentar las tasas de empleo y la calidad de vida al tiempo que agota los recursos naturales, produce desechos peligrosos y contaminantes tóxicos, poniendo en riesgo a la población y la industria, incluso antes de mencionar el cambio climático”.
Ahora se vislumbra otro camino por seguir: apuntar al crecimiento cualitativo, con una economía circular, sostenible y altamente competitiva, para lo cual debe reemplazarse la infraestructura antigua y contaminante por una limpia y eficiente en todos los sectores: agua, energía, construcción, agricultura y procesos industriales.
“Esto crearía muchos más empleos y aumentaría nuestro Producto Interno Bruto mucho más que a la antigua usanza”, aseguran.
Ejemplo
Timmermans añade que la interrupción repentina de la producción y el transporte en masa, si bien daña la economía, da una idea de cómo sería un mundo en el que se electrificara la movilidad y se redujeran los combustibles fósiles en la industria.
“Las energías renovables y las tecnologías limpias son una oportunidad económica e industrial masiva que tiene un futuro más brillante que volver a una economía basada en combustibles fósiles, dividida por la incertidumbre y la imprevisión”.
Asimismo, las tecnologías limpias se pagan solas, gracias al ahorro de energía que favorecen. Gastar en la nueva infraestructura no es un costo, sino inversión, una forma de aumentar las ganancias de la industria y reducir el gasto de la sociedad.
“Podemos construir una red robusta de energía renovable basada en energía solar, geotérmica, biomasa, oceánica y eólica, aunque las posibilidades van mucho más allá”, indica.
“Podríamos electrificar puertos con energía de tierra a barco para reducir las emisiones del transporte marítimo; construir puntos de recarga de vehículos eléctricos y estaciones de hidrógeno, establecer más estándares de eficiencia para todo tipo de electrodomésticos, reducir el consumo de energía del edificio a través de calefacción, ventilación y aire acondicionado eficientes, innovadoras tecnologías de aislamiento o soluciones inteligentes de gestión de sombreado de fachadas”, señala, a su vez, Piccard.
Sugiere que en vez de usar paquetes de estímulos para respaldar “los negocios de costumbre” e invertir en activos que pronto quedarán varados se debería poner atención en una nueva economía para crear un futuro sostenible, inclusivo, competitivo y preparado.
Energías verdes Datos
Otras opiniones de Frans Timmermans y Bertrand Piccard sobre la economía posterior a la pandemia:
Ya existen
Las tecnologías limpias que proponen ya existen y representan solo unos ejemplos de las soluciones seleccionadas por la Fundación Solar Impulse.
Comparación
Retrasar la adopción de estándares más estrictos sobre emisiones de automóviles no ayudará a la industria automotriz, porque las ciudades avanzan en la prohibición de motores de combustión interna y crece en los clientes el interés en modelos eléctricos.
En desventaja
Es el mismo caso de la industria energética, pues de nada servirá mantener las centrales eléctricas de carbón si siguen a la baja los precios de las energías renovables.
Rentabilidad
“Se ha vuelto más rentable proteger el medio ambiente que destruirlo”, enfatiza Timmermans.
