Recreación artística de una “supertierra” rocosa, uno de los cuerpos celestes que es posible detectar mediante microlentes gravitacionales

No son cuerpos tan comunes

“Con los datos que tenemos no podemos afirmar o negar que haya otros planetas” que orbiten alrededor de la estrella de la “supertierra” detectada al centro de la Vía Láctea, explica el doctor en Física y Astronomía Antonio Herrera Martín.

Sin embargo, añade el académico de la Universidad de Canterbury, en Nueva Zelanda, “se ha encontrado que un sistema solar similar al nuestro es algo raro, ya que en general las estrellas son binarias: vienen en pares”.

El número de exoplanetas confirmados en la Vía Láctea asciende ya a los cuatro mil, con lo que “podría pensarse que son más comunes de lo que se cree, pero no es así”, afirma. “Comparado con el número de estrellas, más de 100 mil millones, es una fracción insignificante”.

“Los planetas observados tienden a ser de un tamaño similar o superior a Júpiter o si son más pequeños tienen una órbita mucho más cercana a la estrella que la que Mercurio tiene con el Sol”, afirma. “La región con características similares a la Tierra es rara”.

“Esto no significa que las características de la Tierra sean raras por sí solas”, aclara. “Hay que considerar que es muy difícil observar un planeta del tamaño de la Tierra, ya que muchas de las técnicas utilizadas favorecen planetas cerca de la estrella o que son más grandes. Por eso es importante saber cómo es la distribución de planetas en la galaxia”.

La investigación sobre la “supertierra” es resultado de una colaboración entre científicos de diferentes universidades y la Korean Microlensing Telescope Network (KMTNet). El estudio se prolongó un año y los resultados se publican en la edición de junio de la revista “The Astronomical Journal”.

El descubrimiento se hizo mediante la técnica de microlentes gravitacionales, que analiza las alteraciones de la luz emitida por un cuerpo astronómico como consecuencia de la alineación de éste con otro cuerpo. La gravedad combinada de un planeta y la estrella a la que orbita hace que la luz de otra estrella ubicada detrás sea magnificada de una forma particular.

“Esta técnica ha sido utilizada en los últimos 30 años”, precisa el astrónomo yucateco. “En nuestro caso, lo que se observa es una estrella de fondo cuya luz es amplificada por un objeto que no podemos observar, debido a que su luz es demasiado tenue. Las características astrofísicas que causan este fenómeno son bien conocidas y existe un modelo que lo describe y representa”.

“Generalmente las detecciones se dan solo por las estrellas. Hay casos más complejos, como una estrella y un planeta o dos estrellas, que requieren simulaciones numéricas para solucionarse. Este tipo de simulaciones está bien sustentado y corroborado con casos en que la lente oculta está suficientemente cerca para observarla directamente; en nuestro caso un seguimiento directo es improbable ya que (el astro) está demasiado lejos y es muy poco brillante”.

“Se introduce información conocida de la galaxia, con la que obtenemos una representación del astro. Esta información y datos son corroborados por otros integrantes de las colaboraciones para dar certidumbre”.

Cada 15 minutos, los telescopios de KMTNet miden la luminosidad de cien millones de estrellas. El doctor Herrera dice que “fuimos afortunados de que el evento que analicé fuera el de un planeta, ya que de antemano no se sabe si éste es el caso y podría tratarse de otro tipo de suceso astrofísico”.— Valentina Boeta Madera

 

Hallazgo Datos

El evento astrofísico que dio pie a la investigación se vio en 2018 y fue designado OGLE-2018-BLG-0677.

Perfil

El doctor Antonio Herrera Martín estudió hasta el bachillerato en Progreso. En 2010 se graduó de la carrera de Ingeniería en Electrónica en el Tecnológico de Mérida. Cursó la Maestría en Física en el Instituto de Ciencias e Ingenierías de la Universidad de Guanajuato y el Doctorado en Física y Astronomía en la Universidad de Glasgow.

Investigación

Durante sus estudios de doctorado investigó el efecto de la materia oscura causado por lentes gravitacionales y ondas gravitacionales usando métodos numéricos y de análisis de datos.

En Nueva Zelanda

Desde 2018 es académico posdoctoral en la Universidad de Canterbury.

 

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán