Aplicable a la naturaleza
El desarrollo de nuevas sucesiones a la secuencia de Fibonacci y la realización de la metodología para la obtención de las matrices de la misma, no plasmadas en ningún libro, son parte de las aportaciones que tendrá el texto que el matemático y astrónomo Eddie Salazar Gamboa publicará junto con tres alumnos, y que mostrará el uso que se pueda dar a las matemáticas en distintos ámbitos de la vida.
El trabajo es fruto de una década de investigaciones por parte de Salazar Gamboa, catedrático del Instituto Tecnológico de Mérida, a la que se unió Carlos Emilio Matus Canché, Catherine Valentina Poot Aldecua y Silvana Ceballos Cauich.
Señala que hay muchos libros que revisan ese planteamiento y hablan de las fórmulas de la secuencia de Fibonacci, pero en el trabajo que presentará la diferencia es que trabaja con nuevas fórmulas o sumatorias de la cotada secuencia que al parecer nunca se han plasmado en ningún libro.
El experto explica que hay quienes han desarrollado la secuencia de Fibonacci hasta la tercera potencia, pero él lo hizo hasta la décima potencia, en base a una sucesión semejante a la Fibonacci, en el que no emplea el 1-1 de la secuencia inicial sino el 1-5, pero que da como resultado el mismo valor que en la secuencia original que es de 1.61839 hasta el infinito.
Indica que el trabajo de investigación es una aportación a las matemáticas y a su uso en la vida.
De esto último hace referencia Carlos Matus, quien acaba de terminar la carrera de ingeniería biomédica en el ITM, y tuvo como maestro en varias materias a Eddie Salazar.
Comparte que le interesó el tema de la investigación de Fibonacci cuando hace un año inició su servicio social en el área de pediatría del Hospital Militar Regional de Especialidades de Mérida, donde realizó un proyecto que puede abrir la pauta a tratamientos de cáncer basados en la secuencia de Fibonacci.
En su colaboración en el texto explica cómo por medio de las matemáticas y la secuencia se puede evaluar el incremento de dosis de quimio y radioterapia en pacientes con cáncer.
Esto basados en el mecanismo de la terapia angiogénica que se aplica a los pacientes como coadyuvante al tratamiento tradicional, y que ayudan a que no crezca ni se difumine el tumor.
El enfoque que plantea en la investigación relaciona la anatomía y la naturaleza, y la aplicación en el área de la salud de la secuencia de Fibonacci, que en su forma genuina y modificada puede incluso ayudar a la detección temprana de cáncer, por medio de marcadores tumorales, tal como se dio en un caso que tuvieron con una menor a la que atendieron en el hospital donde labora, y en el que se usaron esas formulaciones.
Silvana Ceballos y Catherine Poot colaboraron en el desarrollo de algunas de las secuencias que Salazar Gamboa planteó, básicamente en la comprobación de las mismas. También pasaron en limpio los apuntes y el desarrollo de las secuencias del investigador, lo que requirió un amplio trabajo al tratarse de fórmula complejas.
Silvana detalla que probaron todas las matrices de las secuencias para ver que todo estuviera bien y se tuviera como resultado el número áureo o perfecto que es el 1.618.
El trabajo, que planean publicar, puede ser de gran ayuda para estudiantes y el público general, y ayudar a conocer cómo las matemáticas están ligadas y presentes en la naturaleza, finaliza Catherine.— IRIS CEBALLO ALVARADO
De un vistazo
Tema que le atrae
Eddie Salazar Gamboa comparte que desde hace años trabaja en el estudio e investigación de la secuencia de Fibonacci, que plantea una relación con la naturaleza por medio de las matemáticas.
