Con la llegada de personas extranjeras que vienen a vivir a Yucatán, el crecimiento turístico en Mérida y el aumento en el costo de vida, los pequeños comercios se están viendo en la obligación de cambiar la forma en la que trabajan, reconoce Luis Enrique Contreras Ramírez, representante de la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo en Pequeño (Canacope Servytur) Mérida.
“La gentrificación nos obliga a modificar nuestra manera de trabajar, nos obliga a actualizarnos, a vivir esta nueva normalidad”, expresa, y a su vez recuerda que después de la pandemia “la vida como la conocemos ya no es la misma”.
El titular explica que los negocios deben adaptarse a las costumbres de quienes llegan a vivir al estado, sin perder de vista la importancia de fortalecer el consumo local.
“Yucatán está de moda y hay que alentar el consumo local de nuestros productos. Hay que apoyar lo hecho en México”, subraya.
Sobre el impacto de la inflación en los productos por el aumento en el costo de vida, señala que, a pesar del contexto de transformación que viven los comercios con la llegada de nuevos habitantes y el encarecimiento de la ciudad, durante el primer trimestre del año la canasta básica de 24 productos tuvo una ligera disminución, al pasar de $900 a un promedio de entre $840 y $850
Los incrementos actuales, aclara, se concentran en artículos que no son de primera necesidad.
Respecto a la modernización de los establecimientos, Contreras Ramírez menciona que las tiendas de autoservicio son la principal competencia de los comercios locales.
Agrega que, desde el año pasado, se está impulsando la capacitación en temas digitales, particularmente entre los hijos de comerciantes, como parte de un cambio generacional que permita a los establecimientos adaptarse a las nuevas exigencias del mercado y mantenerse competitivos.
