Foto: Megamedia

Preside monseñor Patrón la misa en dos comunidades

Monseñor Jorge Carlos Patrón Wong celebró la misa dominical en la iglesia de Nuestra Señora del Líbano, donde puso en el centro de la homilía a la familia, al sacerdote y a la fe católica.

Ante un centenar de personas que asistió a la celebración de 12:30 p.m., el arzobispo yucateco dijo que la alegría de una familia, al igual que del Seminario, es generar vida “para que continúen la humanidad y la espiritualidad”.

“En los países de baja natalidad las muertes (por Covid-19), especialmente de personas adultas mayores, han ocasionado pavor y depresión social porque no hay quien ocupe los lugares de aquéllos que se van”.

“Por eso es muy importante rezar por tener hijos, nietos y, en el caso de nuestro Seminario Conciliar, personas con vocación sacerdotal. Es nuestra herencia ser familia a favor de la vida”.

Monseñor Patrón Wong, secretario para los Seminarios de la Congregación para el Clero, aseguró que los católicos yucatecos son su familia y el Estado es su hogar, y agradeció el cariño que le dispensan, no solo a él, sino a los sacerdotes en general.

Al hablar de nuevo de la pandemia, afirmó que en este año que concluye todas las instituciones y gobiernos tuvieron que aceptar que el lugar más seguro para la gente era la familia.

“El papa Francisco nos dice que cuando el ser humano crece, crecen todas las virtudes humanas”, recordó. “Donde aprendemos a respetarnos, a querernos, a pensar en los demás, aprendemos lo elemental de la disciplina, del orden, es en la familia. La familia no es una escuela teórica, sino práctica y existencial”.

“Entre las grandes virtudes que aprendemos desde niño están: decir con permiso, decir gracias, y pedir perdón porque todos somos imperfectos”.

Monseñor Patrón Wong recibió prolongada ovación cuando el padre Jorge Carlos Cervera Domani, párroco de Nuestra Señora de Líbano, le agradeció que aceptara concelebrar la misa dominical de la parroquia. El empresario Guillermo Mendicuti Loría asistió a ambos sacerdotes en las tareas que comúnmente realizan los acólitos durante la misa.

Un grupo de colaboradoras verificó que se cumplierann los protocolos sanitarios, como la desinfección de zapatos en un tapete sanitizante, aplicación de gel antibacterial, toma de temperatura, uso de cubrebocas y respeto de la sana distancia.

Al finalizar la misa, monseñor Patrón Wong permaneció unos minutos afuera de la iglesia para atender a quienes buscaron su consejo o una foto del recuerdo.

La noche anterior, el arzobispo yucateco presidió la Eucaristía en la iglesia de San Antonio de Padua (fraccionamiento Granjas), en la que indicó que la vida familiar no se puede entender sin los sacramentos.

“Con los sacramentos se pueden consagrar todos los momentos de la vida: el trabajo, cuando se tienen problemas en el hogar…”.

En la misa de la fiesta de la Sagrada Familia, que celebró con el padre párroco Raúl Cardoz Fernández, exhortó a tener total confianza en Dios, como la Virgen María y San José la tuvieron.

En la celebración bendijo los crucifijos de integrantes de los equipos de liturgia y ministros extraordinarios de la Eucaristía, como conclusión de compromisos.

Al comenzar la ceremonia, el padre Cardoz subrayó que les daba mucha alegría la visita de monseñor Patrón Wong, ya que en este tiempo se necesitan mensajeros de paz, esperanza, gozo. “Siempre que viene a nuestra parroquia nos trae mensajes de confianza en Dios”.

A su vez, el prelado declaró que estaba feliz de compartir con la comunidad el regalo de la fe.— Joaquín Chan Caamal y Claudia Sierra Medina

 

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