Especialistas de IMSS Yucatán destacan que, ante la crisis sanitaria del Covid-19; es necesario mantener la estimulación temprana en recién nacidos y bebés hasta el primer año cumplido.
Un comunicado de prensa del IMSS Yucatán recuerda que cuenta “con el servicio de Estimulación Temprana, que ante la emergencia sanitaria y la adecuación de las unidades hospitalarias para su atención; brinda la opción -en caso de requerirlo- de capacitar a madres y padres de familia para que continúen desde sus hogares con estas técnicas”.
¿Qué es la estimulación temprana?
Cabe recordar que la estimulación temprana son técnicas para el desarrollo motriz, cognitivo, social y emocional del pequeño. De este modo, consiste en realizar ejercicios que ayuden al pequeño en sus primeros pasos, como lo son la articulación de palabras, reflejos y el caminar por sí solo.
Aunque algunos ejercicios deben realizarse bajo la supervisión de especialistas, el IMSS Yucatán recuerda que hay opciones para estimular a los pequeños en casa de forma segura.
Por ejemplo, el mostrar diversos objetos y pronunciar el nombre de cada uno de manera correcta. Si el niño señala alguno, se le repite el nombre y sus características.

¿Cuándo empezar la estimulación temprana?
La estimulación temprana está presente desde la propia interacción entre madre o cuidador con el bebé. En este sentido, este es un primer paso para iniciar, hablando todos los días con el pequeño, sonreírle, abrazarle y cantarle, para que así se estimulen los sentidos del tacto, vista y oído.

¿Por qué es importante la estimulación temprana?
De acuerdo con la Universidad Internacional de la Rioja en México, la estimulación temprana o precoz incide en las tres áreas del neurodesarrollo claves en estas edades:
- El desarrollo psicomotor y su autonomía personal.
- El desarrollo del lenguaje y comunicación.
- Sus habilidades para relacionarse con el entorno físico y social.
Ideas para iniciar con la estimulación temprana
Es importante que los padres aprendan también a acompañar y permitir el libre desarrollo de los pequeños al explorar su entorno, eso sí, despejando las áreas de potenciales peligros que puedan lastimarlos.
Otras recomendaciones por grupo de edad son:
- De los cuatro a seis meses, es importante ayudarle a sentarse, hablarle por su nombre y estimularle a jugar con objetos y texturas.
- Entre los siete y nueve meses, permitirle moverse, gatear y explorar.
- De los 10 meses a 12 menes (un año), ayudarle a dar sus primeros pasos.
- Entre el primer año y hasta los dos años, se le debe motivar a caminar, enseñarle juegos para coordinar movimientos, cómo atrapar pelotas o levantarse y agacharse, así como ayudar a abrir y cerrar objetos.
Bailes simples como el movimiento de las manos con canciones como “Baby Shark” pueden ser un buen inicio para que los niños aprendan de coordinación

En caso de disponer de espacios exteriores como terrazas, jardines o patios, se pueden realizar juegos más activos, según aconseja la doctora Flor Rodríguez Melo, especialista en Pediatría del IMSS Yucatán.
Para estimular la vista, es correcto enseñarle imágenes de alto contraste, así como realizar dinámicas frente a un espejo.

Para el olfato se le pueden facilitar algunas cremas con diversos olores; para desarrollar mejor el oído son de apoyo utensilios del hogar (no dañinos) con los que puedan generar y experimentar diversos sonidos.
Cantar también mejora el aprendizaje de sonidos y patrones de lenguaje; leer con los niños les ayuda a reconocer secuencias de palabras.
Estas actividades deben realizarse al menos tres veces por semana, como parte de la rutina del menor.
En caso de cualquier duda sobre el desarrollo psicomotor de la o el bebé, es importante acudir a su Unidad de Medicina Familiar (UMF) para contar con orientación del especialista.- Con información de IMSS Yucatán, Mustela y Universidad Internacional de la Rioja.
