Foto: Megamedia

Hablemos de Bioética

El mensaje básico de Jesús es la reconciliación, reconciliación de los hombres entre sí, reconciliación del hombre consigo mismo y reconciliación con Dios.

Reconciliarse con uno mismo es la tarea más difícil que nos espera en la vida.

Reconciliarse consigo mismo significa hacer las paces consigo, conciliar la pelea entre los distintos pensamientos y deseos enfrentados entre sí, tranquilizar el alma dividida, aceptar todo lo que hay dentro de cada uno.

Hay situaciones que producen desilusión de nosotros mismos. Hay actitudes y hechos cometidos por nosotros que nos humillan, nos denigran y avergüenzan. Las fallas de esta clase requieren de una reconciliación con uno mismo.

La historia vital

Reconciliarse consigo es reconciliarse con la propia historia vital. Decir sí a mi vida, tal como ha transcurrido. Decir sí a mis padres, a mi educación, a mi carácter, tal como me ha sido dado.

Muchos viven sin reconciliarse consigo mismos, interiormente divididos, descontentos de sí y de todos, en continua protesta contra los hombres que les depararon este destino, y también en protesta contra Dios, a quien hacen responsable de ese destino.

No paran de soñar cómo les gustaría ser. No viven el momento presente, están continuamente absortos en sus ilusiones y viven presos al pasado, Y así echan a perder su vida. “El que no lleve su cruz y venga en pos de mí, no puede ser discípulo mío”. Lucas, 14 v.27.

¿Cómo podemos lograr esto? “Permite que tu memoria se libere de tu pasado, de tus errores, de tus fallos… y date cuenta que necesitas de ti mismo, de la vida, de los otros para asumir tu historia y darte una nueva oportunidad”.

Heridas del pasado

Reconciliarse consigo mismo es reconciliarse con las heridas del pasado.

El que evita esta reconciliación, está condenado a trasladar las heridas que ha recibido a los demás o a herirse a sí mismo una y otra vez.

Lograrlo solo es posible cuando aceptamos las heridas y dolores que de ahí se derivan, las revivimos y las despedimos.— Presbítero Alejandro Álvarez Gallegos, doctorando en Bioética

 

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán