En Cristo Rey lo hacen bajo techo y con frente frío
La crucifixión y muerte de Jesucristo fue conmemorada ayer en la parroquia de Cristo Rey y Santa María de Guadalupe-Santuario del Divino Niño Jesús (Pacabtún) con un vía crucis en vivo y meditado, en el que el joven André Jesús Sandoval Gamboa personificó a Jesús.
Las escenas de las 14 estaciones se representaron en un escenario bajo techo en el atrio del templo, que se ubica al oriente de la ciudad.
La parroquia mantuvo durante 30 años la costumbre de realizar un vía crucis viviente en Viernes Santo, con recorrido por las calles del fraccionamiento. Por la pandemia del Covid-19 se canceló la actividad en 2020.
Este año se retomó la representación en vivo pero con un formato diferente, que incluyó la escenificación de la crucifixión y la meditación de las Siete Palabras ante decenas de feligreses que acudieron al templo y permanecieron sentados, y de numerosas personas más que siguieron las actividades con la transmisión en el perfil de Facebook del templo.
El frente frío número 47 ocasionó que la temperatura estuviera fresca y hubiera viento, a diferencia de otras ediciones, más calurosas.
André Sandoval, de 23 años de edad y estudiante de Derecho, por primera vez representó a Cristo. El año pasado fue elegido para personificar al Hijo de Dios pero solo fue esta vez que pudo realizar la escenificación acompañado de dos decenas de personas.
Cada una de las estaciones fueron representadas como lo dicta el Evangelio. Los personajes aparecían para recrear los hechos desde un telón negro, después de las meditaciones y oraciones.
El vía crucis se inició cuando los soldados romanos llevaron a Jesús ante Poncio Pilato, quien se lavó las manos y condenó al Mesías a muerte. El encuentro de Jesús con su madre fue uno de los momentos más conmovedores en la recreación, así como la crucifixión.
Los personajes portaron atuendos de época. María fue personificada por Katia González y el apóstol Juan, por Julián Lago, quienes permanecieron juntos en el vía crucis.
Al inicio de la celebración el presbítero Juan Pablo Moo Garrido, párroco del santuario, invitó a los asistentes a acompañar con verdadera devoción este momento.
Expresó su deseo de que el vía crucis que los jóvenes y servidores prepararon sea un acto de fe y de amor. Leyó breve texto del Evangelio de San Lucas y al concluir preguntó: ¿por qué va a padecer el Señor Jesús? “En ese texto encontramos dos motivos: para darse en alimento e invitarnos a hacer lo mismo y sellar con su sangre la nueva alianza”.
“Hoy, la Iglesia, como los apóstoles en la Última Cena, está invitada a comer y beber el cuerpo y la Sangre del Señor, a darse en alimento al mundo y a sellar con su vida la nueva alianza de la humanidad con Dios”.
Por último, elevó una plegaria para que la participación en el vía crucis “nos haga comprender el gran amor que se manifiesta en tu entrega y descubrir nuestra dignidad de hijos del padre que nos ha revelado”.
Añadió que al recordar la pasión y muerte de Jesús sentimos el llamado a encontrarnos con los hermanos, a salir a su encuentro, a conocernos, a vivir la reconciliación permanente, a experimentar la misericordia con que se nos da la vida plena. — Claudia Sierra Medina
