Pocos han retratado la ciudad, sus rincones y sus personajes con el orgullo de ser yucateco de Manuel Lizama Salazar. Con su inconfundible estilo, reconocido y admirado, recreó con magistrales pinceladas temas costumbristas de Yucatán.
Sus cualidades técnicas y fina sensibilidad lo convirtieron en uno de los artistas plásticos más reconocidos y completos de la entidad.
Como informamos, el artista de la plástica falleció anteanoche, a los 90 años de edad; contaba con más de 60 años de trayectoria que lo llevaron a exponer dentro y fuera del país, además de ser formador de nuevas generaciones, impulsor de talentos y miembro fundador del colectivo Art’Ho, conformado en diciembre de 1987, con el propósito de difundir el trabajo de artistas locales.
Su obra abarca más de 200 piezas, donde plasma su amor por Yucatán, al incluir en sus cuadros haciendas henequeneras, cenotes, la religión maya, pueblos y paisajes, tanto de los municipios como urbanos. En sus lienzos se aprecia animales, naturaleza, calles de Mérida y deidades, entre otros temas.
La identidad y el regionalismo son las características más importantes de sus piezas, al igual que los elementos costumbristas, como tradiciones, leyendas y mitos, que lo llevaron a exponer en Puebla, Guadalajara, Veracruz, Campeche, Tabasco y Quintana Roo, así como en otros países, como Estados Unidos, Belice, Honduras, Cuba, España y Francia, informó la Sedeculta.
Murales
Como muralista, sus trabajos se encuentran en el salón del Consejo Universitario de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady), la Junta de Agua Potable y Alcantarillado (Japay), la Clínica de Ofalmología Medytec y la Escuela Normal “Rodolfo Menéndez de la Peña”.
En el palacio municipal de Valladolid están cuatro obras de gran formato: “La profecía”, “El procurador”, “4 de junio” y “Conquista y la fundación de Valladolid”, mientras que, en el de Mérida, se pueden apreciar “Mérida, crisol de 2 razas” y “La paz, un anhelo universal”.
Algunas de sus obras se exhiben en la ciudad de Glendora, California.
Al Instituto Tecnológico de Nuevo Laredo, Tamaulipas, donó en 1995 el acrílico sobre tela “El brujo de las figuras de barro” (35 por 39 cm), a la galería permanente del Aula Magna del citado Instituto.
También fue ilustrador de libros de escritores como Roldán Peniche Barrera y “Evocación histórica” de Renán Irigoyen, basado en los versos de Luis Pérez Sabido.
En el Museo de la Ciudad de Mérida se encuentra la exposición permanente “Mérida de ayer”, compuesta por 34 cuadros de temática urbana, donde muestra su interés por documentar el cambio de las calles del Centro Histórico de esta urbe a través del tiempo.
Trayectoria
Manuel Lizama Salazar nació el 25 de junio de 1931, en la capital yucateca. Egresó de la Escuela de Artes Plásticas, donde fungió como profesor de pintura, cargo que ejerció por 23 años, hasta que se jubiló; ahí, compartió conocimientos con generaciones de aprendices.
Fue recipiendario de las medallas “Eligio Ancona” en 2011, “Silvio Zavala Vallado” en 2017 y Bellas Artes en 2018. El salón de creadores del edificio central de Sedeculta lleva su nombre. También fue de los primeros en recibir la medalla Héctor Herrera “Cholo” del Ayuntamiento.
Lizama Salazar también fue colaborador permanente de Impulso Universitario.
La gráfica, en particular el grabado en linóleo, fue compañera permanente de Lizama.— Megamedia
