El padre Luis Alfonso Rebolledo Alcocer se dirige a la comunidad de Nuestra Señora de Líbano

Pide el padre Luis Rebolledo rezar por su servicio

El presbítero Luis Alfonso Rebolledo Alcocer asumió ayer la rectoría de Nuestra Señora de Líbano, en una misa que presidió el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega.

El nuevo rector y su antecesor, padre Jorge Carlos Cervera Domani, recibieron sonoros aplausos de la comunidad yucateca libanesa y simbólicos obsequios.

La presidenta del patronato de la iglesia, Fanny María Moisés Jorge de Siqueff, le dio la bienvenida al padre Rebolledo a nombre de los fieles y el empresario José Chapur Zahoul le regaló una imagen religiosa.

El presidente del Club Libanés, Ricardo Elías Dájer Lixa, entregó el emblemático Premio Cedros al padre Cervera Domani por sus dos años de servicio en la rectoría de la colonia México.

El Arzobispo explicó a la comunidad que pidió al padre Jorge Cervera que atendiera una nueva parroquia (El Buen Pastor, a partir de hoy) sin dejar su labor de ecónomo del Seminario.

“Es una tarea muy grande la que tendrá, se lo hemos pedido y confiamos que podrá realizarlo”, señaló. “Su estancia aquí fue muy buena, gracias por tu servicio”.

Tras aplausos al padre Cervera Domani, uno de los oficiantes de la misa, el nuevo rector pronunció un mensaje, en el que confesó que “les he amado antes de conocerles; ustedes, comunidad del Líbano, son la primera comunidad de la cual estaré al frente”.

“Estoy para servirles como pastor, vengo con humildad a ser un signo de Dios”.

“Muchas gracias por el afecto que me han mostrado, espero que esta relación pastoral se vaya afianzando cada vez más. Por favor, no dejen de rezar por un servidor y la perseverancia de los seminaristas para que sean santos y buenos sacerdotes”.

Previamente, el padre Rebolledo Alcocer escuchó la lectura del decreto de su nombramiento y rindió su compromiso del cargo.

Leyó el Salmo 113 y recordó que su primera homilía, el 8 de noviembre de 2003 en la capilla del Seminario Mayor, trató de la identidad sacerdotal. “Recuerdo la frase de un obispo brasileño que dijo que el sacerdote es quien no se pertenece”, afirmó. “Siempre recalco que un seminarista que estudia el tercero de Teología debe hacer notar la identidad sacerdotal, un estilo de vida y un modo de pensar”.

“Muchas gracias, señor Arzobispo, porque nos ha hecho sentir como un padre y pastor; gracias por su confianza y su cercanía con los sacerdotes y las comunidades”, manifestó.

Aseguró que la fraternidad entre sacerdotes es más fuerte que la fraternidad de sangre. En ese sentido, recordó que él y sus hermanos Raúl y Lulú se quieren mucho y que gracias al ministerio sacerdotal tiene también un “hermano mayor”, el fallecido Jorge Antonio Laviada Molina, quien lo invitó a unirse al equipo formador del Seminario.

“Recuerdo cuando era seminarista y venía de mis apostolados en el camión, me imaginaba cómo sería ser párroco. El Señor tiene sus caminos y me ha pedido un servicio sumamente importante, cien por ciento comprometido en la formación sacerdotal; los seminaristas saben que, por más ‘seco’ que yo sea, en el fondo soy un ‘suncho’ y están en el centro de mi corazón sacerdotal”.

Al finalizar la misa, los fieles se despidieron personalmente del padre Cervera Domani y felicitaron al nuevo titular de la rectoría.— Joaquín Chan Caamal

Gracia de Dios

“Dios me dio la gracia de tener hermanos de una amistad profunda, como Jorge Carlos Cervera Domani”, declaró ayer el padre Luis Alfonso Rebolledo.

Amistad profunda

“Muchas gracias por tu sincera amistad y esta fraternidad que se ha convertido en una amistad muy profunda”, añadió.

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