El tío del padre Lucio Cetina fue su inspiración
“Pienso que cuando todos los días realizas con gusto lo que haces, no es trabajo, es una satisfacción y aunque físicamente te canse, moralmente te fortalece”, expresó el presbítero Lucio Isidro de Jesús Cetina y Góngora al referirse a sus 50 años de ordenación sacerdotal.
En esta celebración, el padre desea que surjan más vocaciones. “Necesitamos urgentemente más vocaciones, nosotros mismos debemos ponernos la camiseta y trabajar más para convencer a los jóvenes para que piensen que el sacerdocio es una opción en su vida”.
El sacerdote de 75 años de edad y originario de Motul celebró 50 años de ordenación sacerdotal el 7 de octubre, en la fiesta de Nuestra Señora del Rosario, en una misa en el Seminario Menor de San Felipe de Jesús con otros sacerdotes que también celebraron su aniversario.
El padre Lucio compartió que “la figura que influyó en mi decisión (de ser sacerdote) fue mi tío Juan Pablo Góngora Alvarado, párroco de Motul por largos años”.
Él creció viendo a su tío “viviendo felizmente su sacerdocio y de ahí nació mi vocación para servir y ser como él, imitarlo”.
Sus mayores satisfacciones en 50 años de vida sacerdotal son “sentir que un pueblo te aprecia, tener la dicha de una docena de ahijados sacerdotes y haber guiado durante 30 años a los seminaristas de año pastoral de práctica; y a los religiosos que han ingresado a la congregación porque estuvieron en el contexto de trabajo parroquial”.
Al hablar de sus sueños, el padre desea “que algún día tengamos nuestros campos misioneros en Yucatán porque cuando trabajé en el cono Sur veía esa necesidad de tener algún sacerdote, religiosa o seminarista que estén de misioneros”.
Pero tiene claro que eso implicaría “poner un nuevo concepto de sacerdote, por ejemplo, el párroco caminante, el que no se asienta en un lugar, sino que está de aquí para allá en un territorio evangelizando”.
Servicios
El padre Lucio Cetina ha servido en Ixil como párroco interino y vicario de Motul. También fue formador en el Seminario Conciliar para trabajar en especial en la Pastoral Vocacional, en donde estuvo un año como prefecto del Seminario Menor; luego fue enviado como vicario de Conkal y posteriormente a Roma, Italia para estudiar Derecho Canónico y después fue vicario de Ticul.
El sacerdote también ha sido párroco de Maní, Oxkutzcab, Tekax, Motul, Umán, San Francisco de Asís de Mérida y desde hace cuatro años está sirviendo en el Santo Niño de Atocha.— CLAUDIA SIERRA MEDINA
De un vistazo
Trabajo por hacer
El padre Lucio Isidro de Jesús Cetina y Góngora recuerda que en los años 80 se comenzó un trabajo con adolescentes “y ya tenemos las parroquias escuelas de adolescentes, que es la continuación de la primaria catequística, pero todavía falta que todos lleguen a esto, que marchemos a unísono en ello”.
De aniversario
Otros sacerdotes que anteayer celebraron el aniversario de su ordenación sacerdotal son: Felipe Aké Pech, el obispo auxiliar Pedro Mena Díaz, Alejo Huchim Kumul, Rafael Pat Braga, Alberto Antonio Tamayo Loeza y Elpidio González Sosa.
