Foto: Megamedia

Reflexiones del diario vivir

Yeny Canché Canul(*)

Como seres humanos, cuando pasamos tiempos difíciles necesitamos desahogarnos con alguien, buscamos ese hombro en el cual poder llorar y sentir apoyo; necesitamos palabras de aliento y sentirnos cobijados.

Esto es necesario, pues tener dentro de nosotros todo aquello que nos lastima o afecta, sin hablarlo, solo se acumulará y nos convertiremos en una olla de presión que podría estallar.

Cuando las emociones y sentimientos se acumulan se puede comparar con una olla de presión que si llega a estallar podría ser un caos.

Por eso siempre es importante hablar con alguien y cualquier situación por la que pasemos necesitamos tener a una persona de confianza a quien platicarle nuestras preocupaciones, temores y angustias. Puede ser nuestra madre, padre, hermano, hermana o un amigo, ya que las personas que nos aman siempre nos darán palabras de fortaleza, aliento y ánimo y su amor nos ayudará a continuar.

Precisamente hablando de amor, hay uno mayor que provocará en nosotros más fortaleza, desechando todo dolor, temor y preocupación que habita dentro de nosotros, pues al acercarnos a quien puede darnos ese amor tan grande encontraremos a quien siempre está dispuesto a escucharnos, alguien que es muy paciente con nosotros, que con su amor nos cobijará y nos hará sentir realmente amados: Dios.

¿Quién no quiere sentirse protegido, amado y escuchado? Creo que todos tenemos esta necesidad y solo el creador del verdadero amor, Dios, está dispuesto a escucharnos en todo momento.

Muchas veces nos olvidamos de Él: ciertamente las personas que nos aman nos escucharán, pero solo Dios tiene el poder de sanar el alma y quitar todo dolor o tristeza, por ello les invito a que primero pensemos en quien nos ama como nadie para ir y hablar con Él, tengamos por seguro que jamás seremos ignorados porque si uno de sus hijos tiene dolor Dios se duele con él, por lo que Él con su perfecto amor sanará todo dolor.

Fundadora de Sublime Amor.

 

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán