Foto: Megamedia

Los astrónomos quieren por igual a los telescopios 

CABO CAÑAVERAL (AP).— No le pidan a los astrónomos que elijan entre el telescopio espacial Hubble y el nuevo inquilino en el vecindario del cosmos: el James Webb.

“Comparar al Hubble con el Webb es como preguntarse si uno querrá a su segundo hijo tanto como al primero”, dice Susan Mullally, científica adjunta del proyecto Webb en el Instituto de Ciencias de Telescopio Espacial en Baltimore.

“El Hubble siempre será querido por captar imágenes impresionantes de nuestro universo y seguirá reuniendo datos importantes para los astrónomos. El Webb nos da ojos nuevos y únicos de lugares a los que nunca hemos podido llegar”, subraya.

En un momento en que el Hubble —desarrollado por la NASA y la Agencia Espacial Europea— está a punto de cumplir 32 años en órbita, el Webb, más grande y 100 veces más potente, es considerado ampliamente como su sucesor, aunque ambos son muy distintos. Fue lanzado el sábado 25 de diciembre desde la Guayana Francesa.

Orígenes

En 1990 el Hubble fue puesto en órbita tras ser transportado por el transbordador Discovery de la NASA. Rápidamente se metió en problemas: una de sus alas solares se trabó mientras se desplegaba. Los astronautas se prepararon para una caminata de emergencia, pero al final el panel fue liberado con órdenes electrónicas emitidas desde la Tierra.

A las pocas semanas se detectó que el Hubble tenía un problema de desenfoque. Tres años después fue corregido por astronautas en una caminata espacial.

En el caso del Webb, los astronautas no podrán visitarlo en el lugar donde se instalará, a 1.6 millones de kilómetros de la Tierra. Más grande y complejo que el Hubble, no podrá ser reparado si su espejo desplegable o su sombrilla se llegan a echar a perder.

Más lejos

Se espera que el Webb contemple la luz emitida por las primeras estrellas y galaxias, lo que significa ir más allá del alcance del Hubble. Esa luz revelará el aspecto que tenían las estrellas originales hace 13,700 millones de años. Hasta ahora, el Hubble ha observado 13,400 millones de años atrás y ha mostrado una pequeña galaxia grumosa que es el objeto más antiguo y lejano jamás observado.

Los astrónomos están ansiosos por acortar esa brecha de 300 millones de años por medio del Webb y acercarse cada vez más en el tiempo al Big Bang, el momento en que se formó el universo hace 13,800 millones de años. “Es como mirar el álbum de fotos de mis hijos y no ver los primeros dos años, intentando saber de dónde vienen”, dice Thomas Zurbuchen, jefe científico de la NASA.

Visión infrarroja

El Hubble ve lo mismo que nosotros —luz visible— con un poco de ultravioleta e infrarrojo. El Webb tiene visión infrarroja, lo que le permite atravesar las nubes de polvo del cosmos. Conforme el universo se expande, las longitudes de onda visibles y ultravioletas más cortas emitidas por las primeras estrellas y galaxias se han ampliado, y el Webb las verá en su forma infrarroja alargada que emite calor.

Es por eso que los detectores del Webb tienen que funcionar a 240 grados Celsius bajo cero. Para mantenerse a esas temperaturas, el Webb lleva una sombrilla del tamaño de una cancha de tenis. Entre cada una de las cinco capas del parasol hay un hueco para que el calor salga por los lados. La multiplicidad de capas también lo protege mejor de los impactos de micrometeoritos.

Para distinguir las primeras y tenues estrellas del universo, el Webb necesita el espejo más grande que se haya lanzado al espacio con fines astronómicos. Mide 6.5 metros, pero es más ligero que el del Hubble, de 2.4 metros de diámetro. Esto se debe a que el espejo del Webb está hecho de berilio, un metal resistente pero ligero. Además está segmentado, lo que le permitió plegarse para su lanzamiento.

Altura

El Hubble orbita la Tierra a 530 kilómetros de altura. La altitud fue determinada por las capacidades de los transbordadores de la NASA, que pusieron en órbita al Hubble y luego lo visitaron cinco veces para darle mantenimiento. El Webb se dirige a lo que se denomina el segundo punto de Lagrange. Ahí se equilibran las fuerzas gravitatorias de la Tierra y el Sol, por lo que en esa ubicación una nave requiere el mínimo de combustible para mantenerse en su sitio.

El Hubble llegó con años de retraso y millones de dólares por arriba del presupuesto cuando se puso en órbita en 1990. El Webb también lleva años de retraso y enormes sobrecostos. La cuenta de gastos de la NASA para el Hubble desde su desarrollo en la década de 1970 hasta ahora es de 16,000 millones de dólares, ajustados a la inflación, lo cual no abarca los vuelos de transbordador para su lanzamiento y reparación. El precio del Webb se calcula en 10,000 millones de dólares, incluyendo los primeros cinco años de operación. La Agencia Espacial Europea se hace cargo de los gastos de lanzamiento.

Legados

El astrónomo Edwin Hubble confirmó hace un siglo que hay innumerables galaxias más allá de la Vía Láctea y el universo está en constante expansión. James Webb encabezó la NASA de 1961 a 1968, tiempo en que presidió los proyectos Mercury y Gémini, y la primera fase del programa Apolo.

Ahora, algunos científicos y otras personas quieren otro nombre para el nuevo telescopio, dados los cargos de Webb en el Departamento de Estado y la NASA durante el gobierno del presidente Harry Truman, en el que se despedía a los trabajadores por ser homosexuales.

Este año, el historiador de la NASA realizó una búsqueda en los archivos de Webb y no encontró evidencia que justificase un cambio de nombre, según el administrador Bill Nelson.

Hazaña espacial Detalles

El telescopio James Webb fue lanzado el 25 de diciembre desde la Guayana Francesa.

Características

Cada uno de sus 18 segmentos mide lo que una mesa de café y lo recubre oro ultradelgado, reflector ideal de la luz infrarroja.

Orientación

El Webb estará orientado siempre al lado nocturno de la Tierra.

Bautizo

En 2002, una década después de la muerte de James Webb, la NASA eligió su nombre para el telescopio.

Regalo de Navidad

Josef Aschbacher, director general de la Agencia Espacial Europea, dijo que el lanzamiento del Webb era un regalo de Navidad “para toda la gente en el mundo”.

Colaboración

El suceso “celebra de manera espectacular la colaboración internacional que hizo posible esta misión de vanguardia”, añadió.

Fuente: AP y EFE

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán