MÉXICO.— Un equipo de investigadores determinó cómo comienza la infección por SARS-CoV-2 en las vías respiratorias. Mediante un estudio, los científicos desarrollaron un organoide nasal humano -una representación de laboratorio de las células que recubren el interior de la nariz- con el que pudieron determinar cómo inicia la infección del Covid-19. 

Asimismo, en este estudio, los investigadores han demostrado cuáles son las principales diferencias entre la infección por SARS-CoV-2, el virus que causa el Covid-19, y la del virus sincitial respiratorio (VSR), un importante virus respiratorio pediátrico.

El modelo también resultó ser una herramienta útil para probar la eficacia de terapias como el palivizumab, un anticuerpo monoclonal aprobado por la agencia estadounidense de administración de Alimentos y Fármacos, la FDA, para prevenir la enfermedad grave por VRS en bebés de alto riesgo. 

“En el caso de los virus respiratorios, como el SARS-CoV-2 y el VRS, la infección comienza en la nariz cuando se respira el virus”, explica Pedro Piedra, director del Laboratorio de Diagnóstico de Virus Respiratorios de Baylor y autor principal.

Como una infección natural

Para estudiar la interacción entre el SARS-CoV-2 o el RSV y el epitelio de la nariz, los investigadores simularon una infección natural colocando cada virus por separado en el lado del aire de las placas de cultivo y estudiando los cambios que se producían en el organoide de la nariz.

Así, observaron respuestas distintas: el SARS-CoV-2 induce daños graves en el epitelio, no produce una primera respuesta de la defensa antiviral y la secreción de moco es mínima, mientras que el VRS genera abundante secreción de moco y una profunda respuesta antiviral.

Los autores también utilizaron el organoide nasal humano de infección por VRS para determinar la eficacia del palivizumab y constatar que el fármaco impide eficazmente la infección por VRS.

Las ventajas de usar organoides de nariz humana

El estudio realizado por los investigadores de la Facultad de Medicina de Baylor (en Houston, Estados Unidos), que fueron publicados en la revista “mBio”, destacó que modelos preclínicos como los usados en la investigación sirven para ver las complejas interacciones entre las células humanas y los virus, lo que ayuda a determinar cómo son los primeros pasos de una enfermedad y a desarrollar posibles terapias y vacunas.

Otra ventaja del uso de este novedoso sistema de organoides nasales humanos es que puede revelar cómo se produce el control inicial de la infección en una persona y proporcionar información sobre lo que haría a una persona más susceptible a un virus que a otra. 

Este sistema también puede utilizarse para estudiar otros virus respiratorios y potencialmente otros microbios causantes de enfermedades.