Cuatro cuentos que son parte de la tradición oral mexicana integran el espectáculo “Cuentos de boca en boca”, que el grupo Vereda Teatro está presentando en escuelas de Yucatán.

La gira de la agrupación, con sede en Ciudad de México, arrancó el lunes 21 de febrero y tiene como objetivo abarcar el sureste del país.

Vereda Teatro recibió en 2019 beneficios del Estímulo Fisca (EFI Artes) y había programado hacer el recorrido en 2020, pero la pandemia del Covid-19 lo impidió. Es hasta ahora que retoma sus planes.

Sofía Sanz, directora del proyecto y directora artística de Vereda Teatro, explica que la intención del grupo es llevar la cultura fuera de Ciudad de México, en específico a lugares donde hay poco acceso a las manifestaciones artísticas.

Se vincularon con la Secretaría de la Cultura y las Artes de Yucatán (Sedeculta) a fin de presentar los cuentos en escuelas rurales y poblados donde es casi nula la actividad cultural.

El grupo ofrecerá 16 funciones en total en el Estado, las últimas de ellas este jueves 3 de marzo.

 

Buena respuesta

El programa consiste en presentar dos funciones diarias en distintas comunidades, las cuales han reportado una buena respuesta de audiencia y crítica.

Sofía Sanz comparte que los alumnos de primaria y secundaria ante quienes ya ofrecieron el espectáculo se han mostrado muy participativos e, incluso, al final de las funciones se toman fotografías con los actores.

La directora comparte que “Cuentos de boca en boca” nació de la inquietud de difundir la tradición oral mexicana y que la gente descubra lo importante que es utilizar la imaginación.

Es una obra dirigida a toda la familia en la que se narran cuatro cuentos que se rescataron de la tradición oral mexicana: “Duendes mariachis”, original de Jalisco; “La rumorosa”, de Baja California Norte; “La cabeza errante”, de Yucatán, y “El engaño de la milpa sobre el tío conejo”, de Veracruz.

Una característica importante del montaje es que se realiza con la técnica de teatro físico, también conocida en el medio como espacio mínimo: el cuerpo de los actores hace mímica, emite sonidos y proyecta la escenografía, vestuario y personajes, llevando al público a utilizar la imaginación.

Sofía Sanz cursó estudios en Inglaterra, donde conoció y aprendió la técnica, y al pensar en trabajar con las historias tradicionales consideró que lo que había aprendido en su formación tenía mucho potencial.— Iris Ceballos Alvarado