Un mundo futurista presenta la obra “El día de ir y venir”, que será reestrenada hoy sábado, a las 6 p.m. en el teatro José Peón Contreras, para iniciar los festejos del décimo aniversario de Tapanco Centro Cultural.

La obra, pensada para niños, ha recibido varios reconocimientos y es dirigida por Alejo Medina, codirector de Tapanco.

El directivo dijo que la obra está basada en el libro “El día de ir y venir” de Alain Allard y Mariona Cabassa, y es una producción que estrenaron en 2018, una de las más exitosas que han tenido, con la que llegaron a las 50 representaciones en febrero de 2020 y tuvieron que parar por la pandemia de Covid-19.

Detalló que la función que presentarán en el teatro Peón Contreras será la única en este escenario de Mérida y más adelante la volverán a montar en Valladolid, como parte de la Jornada Nacional para el Teatro de Niñas y Niños, en el marco del Día Mundial de Teatro para niñas y niños de la Unesco.

Al final de la función de hoy sábado, Loreto Villanueva Trujillo, secretaria de la Cultura y las Artes, y Cristina Medina, del grupo Indignación, develarán una placa por los 10 años de Tapanco, que durante el año estará haciendo diversas actividades de aniversario.

“El día de ir y venir” habla de un mundo futurista en el que todas las personas son sedentarias y tienen vidas perfectas, pero sienten que algo les falta y deciden crear un ir y venir para recordar nuestro pasado nómada y cuando nuestros ancestros caminaban por el mundo; así crean este único día en el que todas las personas puede viajar a diferentes lugares: las montañas, los mares, los ríos…

“La obra tiene un tono muy fantástico pero se centra en lo importante que es moverse, la idea de que el movimiento nos ayuda a construir nuestras vidas”.

“Todas las personas que participamos en la obra somos migrantes y lo que queríamos hacer era dirigir la migración pero a las niñas y los niños, sensibilizar a personas pequeñas con la idea de que migrar es algo normal que siempre ha existido”, dice Alejo, quien nació en Uruguay y luego migró a Ciudad de México, posteriormente a la Península de Yucatán y luego a Mérida.

“Nosotros incorporamos nuevas escenas en donde dos personas, Sol y Lore, las protagonistas, van teniendo a lo largo de la historia conflictos y diferencias pero al final se dan cuenta que tienen más cosas en común que diferencias”.

“Tratamos de hablar de la complejidad de la migración desde una forma sencilla, como la relación de dos personas, y creo que eso está muy bien porque las niñas y los niños pueden verlo. Todos conocemos una persona que viene de otro lugar”.

La obra tiene música en vivo y las niñas y los niños participan en la obra, adelantó el director.

Alejo Medina recordó que esta obra fue seleccionada para la Muestra Nacional de Teatro 2019, para la muestra estatal y Otoño Cultural, y Jorge Dubatti, un crítico argentino de teatro que estuvo de visita en Mérida, alabó la obra diciendo que era un “maravilloso ejercicio de dirección porque sabía cómo entrar en los momentos adecuados y cómo crear esta expectativa”.