Tal parece que en estos tiempos en los cuales estamos saturados de imágenes y de estímulos externos buscamos por momentos la intimidad de una sola fuente, un solo sonido o una sola voz. Y una respuesta a esa búsqueda puede estar en el pódcast, formato de audio que circula en las redes y plataformas digitales y que ha cobrado auge sobre todo en la última década y con mucha más intensidad a partir de la pandemia.
Así nació el proyecto “Chisme-arte”, un pódcast creado precisamente con la intención de difundir el arte y la cultura de forma entretenida y al mismo tiempo fundamentada, como una colaboración de la carrera de Artes Visuales y el Museo de Arte Contemporáneo Ateneo de Yucatán (Macay).
En los seis episodios ya realizados de “Chisme-arte” se escuchan voces jóvenes que abordan tanto temas actuales como temas de siempre, de aquéllos en los cuales el debate siempre es interesante y no pierden vigencia.
Desde su primera emisión, el programa piloto del 19 de enero, en el pódcast se ha hablado de temas más amplios como intentar responder a las preguntas de siempre, como qué es el arte y para qué sirve, por ejemplo, o bien hablar sobre temas puntuales: los eternos estigmas, prejuicios y paradigmas sobre la creación artística; el entorno museístico, disciplinas conceptuales como el performance o el happening, o cuestiones que forman parte de la discusión del momento, como la presencia e importancia de las mujeres en el medio artístico.
Dado que en algunos programas la conversación parece alargarse aún más, a algunas emisiones de 30-40 minutos se han añadido los llamados “Comodines” de 15 a 20 minutos de duración, como extensiones de los temas abordados.
Actualmente la producción está en manos de los estudiantes Laura Fernández Vallejos, Nery Vázquez de la O, Alana Osorio Rivera, Santiago Manzanero Rodríguez, Alexis Álvarez Caamal y Mauricio Silveira Bencomo, con apoyo técnico de Javier Tapia Hernández.
En las entrevistas, los invitados han sido en principio personas de casa: el director del Macay, licenciado Rafael Pérez y Pérez; el mismo Javier Tapia y Carlos Euán, así como recientemente la autora de la presente columna.
En su artículo “El pódcast, la radio reinventada”, publicado en la página web de la Unesco, la periodista, crítica y autora de pódcasts y documentalista Siobhan McHugh explica las diferencias y ventajas de este medio con el radio y qué lo hace tan personal e íntimo: “Por un lado, porque los oyentes escuchan los pódcasts en privado, habitualmente con […] audífonos, lo que permite que la voz del locutor le hable ‘directamente al oído’. Por el otro, porque es un medio de comunicación que los usuarios han escogido”.
Igualmente, explica que a diferencia de lo que sucede en la radio abierta en la cual “el locutor debe luchar contra la tentación del oyente de pasar a otra cosa”, en el pódcast “el animador tiene la seguridad de que el oyente quiere escucharlo; eso le permite relajarse y ser sincero, y a su público le facilita la identificación con el locutor”.
“Algunos oyentes comparan el descubrimiento de un nuevo pódcast con una nueva amistad, lo cual, habida cuenta de que hay unos 700,000 pódcasts disponibles en iTunes, la mayor plataforma del sector, representa un número de amigos considerable”.
“Chisme-arte”, espacio para el diálogo e intercambio de ideas desde la perspectiva de la juventud, está disponible en las plataformas Spotify, YouTube, iTunes y Google Pódcast. Los días de emisión son martes y miércoles.
