MÉXICO.— “¡Justicia para Liliana! ¡Justicia para todas!”. Éste fue el grito colectivo con el brazo en alto que encabezó Cristina Rivera Garza al recibir el Premio Xavier Villaurrutia 2021, en la sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.
El reconocimiento se le otorgó por “El invencible verano de Liliana”, novela en la que aborda el feminicidio de su hermana.
La noche del martes, en su discurso, la escritora dio a conocer su proyecto de colocar adoquines con los nombres y las fechas de nacimiento y muerte de las mexicanas que han sido víctimas de feminicidio en el país, en los lugares donde ellas vivieron y caminaron.
“Tenemos que verlas siempre a ellas, no a sus asesinos”, declaró Rivera Garza, según la cita “El Universal”.
El mismo periódico hace eco de las críticas que recibió Felipe Garrido, presidente de la Sociedad Alfonsina, después de declarar en la misma velada que en “El invencible verano de Liliana” el asesino está “intencionalmente opacado” y ocupa “un lugar muy secundario en la novela”.
Además, recomendó “tres acercamientos cautivantes” —tres obras literarias— para entrar al “interior de algunos asesinos de mujeres”.
Garrido, miembro de la Academia Mexicana de la Lengua, dijo que comprendía “la repulsión de Cristina por el asesino de su hermana, pero como lector me intriga ese personaje y me lleva a recuperar otros, de otras lecturas, semejantes a él”.
Añadió que, como “está claro que los crímenes nos fascinan”, propuso “tres acercamientos cautivantes” que “exploran los motivos, las formas de actuar, las justificaciones de los feminicidas”: “El túnel”, de Ernesto Sábato; “La intrusa”, de Jorge Luis Borges, y “El compa”, de Edmundo Valadés.
Remató afirmando que “me parece que la lectura de estos tres textos contrastará, iluminará, hará más profunda, la lectura de ‘El invencible verano de Liliana’”.
Nadie en la mesa aplaudió al final de la intervención.
Luego, el poeta y ensayista Armando González Torres, integrante del jurado, se manifestó en contra de lo dicho por Garrido: “No estoy tan seguro que el móvil de los feminicidios sean motivaciones psicológicas muy complejas, yo creo que lo que explica mucho del auge de este delito es la impunidad y en ese sentido no estoy tan seguro de que se pueda o se deba estetizar este tipo de violencia”.
“Creo que, al contrario, debemos leer y escudriñar con ojos críticos estos grandes clásicos que de repente abordan este tema”.
La propia Rivera Garza fue enfática al indicar en su discurso que “tenemos que verlas siempre a ellas, no a sus asesinos; a sus asesinos ya los vemos en todos lados, los asesinos tienen demasiada prensa”.
“Tenemos que verlas a ellas, tenemos que conocer sus nombres, tenemos que toparnos con los lugares donde vivieron, tenemos que poner sus nombres ahí”.
