“La paz tenemos que empezar a construirla desde dentro del propio corazón porque si una persona está en paz puede ser su promotor, pero si una persona en su interior no está en paz no podrá promoverla y va a estar incomodando a los demás”, aseguró el presbítero Jorge Martínez Ruz.
“El primer paso para estar en paz conmigo mismo es tenerla en mi corazón, tener a Dios en mi interior y de ahí promover la paz”, añadió el sacerdote, quien es el vocero de la Arquidiócesis de Yucatán, al ser entrevistado con motivo de la Jornada de oración por la paz convocada por la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) y realizada anteayer.
La oración por la paz, elaborada por los obispos de México, fue compartida vía redes sociales para que sea rezada todo el mes.
La jornada del domingo pasado fue “el inicio, una motivación, para continuar el resto del mes”.
Recordó que el Evangelio del domingo fue muy adecuado porque tocó meditar y reflexionar con la historia del buen samaritano. “Es una parábola que Jesús presenta para hablar de la fraternidad, entonces qué mejor manera de vivir la fraternidad que promoviendo la paz y sobre todo en esta parábola del buen samaritano”.
“Es una historia que Jesús nos cuenta de una persona que ayuda a otra que ha sufrido a causa de la violencia, nos correspondió muy bien ese evangelio para motivarmos a vivir este mes promoviendo la paz”.
El sacerdote recordó que la paz tenemos que empezar a construirla desde dentro del propio corazón “porque si una persona está en paz puede ser su promotor, pero si una persona no está en paz en su interior no va a poder promoverla y va a estar incomodando a los demás”.
“El primer paso es estar en paz conmigo mismo, tenerla en mi corazón, tener a Dios en mi interior y de ahí promover la paz con los que están cercanos”, agregó.
En la celebración episcopal del domingo, el arzobispo Gustavo Rodríguez Vega indicó que la misa “se hacía en memoria de todos los sacerdotes, religiosos y religiosas que han sido asesinados en el país, y ofrecemos la intención de la Eucaristía por su vida, para que su dolor nos acompañe en este camino por la paz”.
Las misas del domingo 31 de julio tendrán nuevamente esta intención “y pediremos particularmente para que el corazón de los victimarios se convierta”, adelantó el vocero de la Arquidiócesis.
En la Misa del Yucateco, a celebrarse hoy en la Basílica de Guadalupe, el arzobispo Gustavo Rodríguez ofrecerá la Eucaristía por las intenciones de todos los yucatecos y le pedirá a la Virgen por la paz en México y Yucatán.— CLAUDIA SIERRA MEDINA
