Hoy se celebra a los reyes del Hogar con motivo del Día del Niño, aunque no todo es alegría, juego y diversión para muchos pequeños yucatecos. Golpes, abuso sexual, embarazo en adolescentes, desnutrición, deserción escolar, entre otros problemas son los que sufren numerosos menores de edad los 365 días del año.
Víctor Chan Martín, presidente de la asociación civil Hogares Maná, indica que desafortunadamente el riesgo en la vida de los niños yucatecos es muy real y es evidente lo que ellos viven.
Es psicoterapeuta, con entrenamiento en psicotraumatología. Además, fue entrenado por la Agencia para el Desarrollo de los Estados Unidos en la prevención de la violencia social y la delincuencia, y es mediador es mediador certificado.
El dirigente detalla que la población infantil de Yucatán sería de 250 mil a 300 mil menores, de cero a 17 meses y 11 años de edad, y un porcentaje de esta población estaría en riesgo, de uno, dos o más problemas citados.
“No tenemos una infancia feliz. Tenemos una infancia en Yucatán que vive, duerme con miedo, con la ansiedad y el estrés de que algo va a pasar en su entorno, familiar y escolar”, advierte.

Chan Martín, con 30 años de experiencia trabajando con la infancia, expone algunos de los problemas que asuelan a la infancia yucateca: “están recibiendo muchos golpes en honor a la educación o al amor”.
“Cuando menos es la justificación: ‘Te amo, te golpeo porque te amo y quiero que seas una persona de bien’. Los golpes jamás serán una forma de amar y educar.
“Hay golpes producto de una desesperación por parte de los padres, y hay golpes producto de no saber cómo educar y cómo disciplinar. Ante la frustración y la forma de no saber educar y criar, están apareciendo muchos golpes en la vida de los niños”, lamenta.
El abuso sexual infantil, una realidad alarmante en Yucatán
Hay una escasa política pública respecto a temas de salud, por ejemplo la malnutrición, el abuso sexual, entre otros, resalta.
“Vivimos en un estado donde la malnutrición en la niñez es una triste realidad y cuando hablo de malnutrición me refiero a desnutrición, anemia y obesidad, que son los grandes problemas de la malnutrición encontrados en Yucatán referidos por las instancias correspondientes”, apunta.
“Estamos hablando de abuso sexual, de esos tocamientos insanos a los cuerpos de los niños, que desafortunadamente es muy recurrente en el estado. Dentro de este abuso sexual metemos otros delitos como incesto, acoso y violaciones, que es muy diferente al término de abuso sexual”.
“Están siendo agredidos, la gran preocupación que me genera no solo es el abuso o el uso de sus cuerpos de manera insana, sino que no están viendo las alternativas de rehabilitación y tratamiento ante estos fenómenos tan fuertes”.
“Al no haber el tratamiento para esas experiencias de vida tan fuertes los niños y adolescentes viven erotizaciones insanas, repiten las mismas conductas de tocamiento con otros niños. Tienen regresiones infantiles producto de esto”.

“Hay adolescentes que caen incluso en momentos de inconsciencia por todo el estrés. Me ha tocado atender a niñas adolescentes que se desmayan, me ha tocado acompañar procesos donde les hacen estudios y dicen: ‘Está bien, no tiene ningún problema médico, biológico, fisiológico que le haga tener lo que está teniendo y lo que hemos encontrado es una presión emocional y mental’”, relata.
“Estamos hablando también de niños que están teniendo mucha deserción escolar, sobre todo en edades de 10 a 12 años, que dejan la escuela porque no tienen lo necesario, porque todavía en la ciudad de Mérida tienen que caminar kilómetros con lluvia, calor y frío para llegar a sus escuelas”.
“Estamos hablando de niños que se autolesionan, niñas mayoritariamente, adolescentes que se cortan las piernas, los brazos y la barbilla como una forma de sacar ese dolor, ese enojo que su ambiente familiar escolar les está propiciando”.
“Hay niñas adolescentes que se van de casa por la razón que fuera, porque les regañaron, porque no se sienten cómodas o por el mismo abuso sexual. Cuando una niña decide hacer eso es algo que no está bien y como consecuencia, hay niñas embarazadas de 11 años. Son niñas que deberían estar disfrutando esta etapa de la vida y a los 11 años ya son mamás”.
“Estamos hablando de una realidad donde los niños y los adolescentes la están pasando mal”.

En cuanto al suicidio, recalca que este flagelo era solo de adultos y en los últimos 15 años en Yucatán ya es un tema de niños.
Mortal violencia contra los niños
El entrevistado recuerda varios casos de niños que han muerto o han sido asesinados incluso por golpes de sus padres.
“Se están matando a los niños yucatecos. Se están matando a mujeres, pero también están matando niños. Y ante eso no se está haciendo mucho. Las autoridades justifican, pero la realidad es otra. Me toca ver esas realidades”, enfatiza.
Chan Martín asevera que existe un panorama adverso y traumático para la niñez yucateca, y aclara que no está diciendo que todo está mal, pues considera que “hay cosas que se están haciendo bien” en alusión al trabajo de las autoridades.
“El gran problema para mí, en mi experiencia de 30 años trabajando el tema de niñez, que no es de ahora, es que no hay una política pública con interés en la niñez”.
En su opinión, dice que no hay una política pública que priorice el bienestar de los niños ante cualquier situación citada que viva.
“No hay rehabilitación emocional y mental, no hay las condiciones para una vivienda digna, no hay las condiciones para que no tenga que dejar la escuela, no hay las condiciones para que tenga una alimentación sana”.
El entrevistado rememora que un funcionario le decía que “con que se llene su estomaguito, con eso es suficiente”, y él le decía que “no, no, con que se llene el estomaguito como tú dices no es suficiente”.
“Lo puedes llenar de frituras o lo que sea y tendrá la sensación de que el estómago y el intestino está lleno, pero no está teniendo los nutrientes necesarios para que el cerebro se desarrolle bien, para que el cuerpo se desarrolle bien. Entonces, no es solo llenar estomaguitos”.
Cuestionamiento
Respecto al Día del Niño, cuestiona: “¿Qué vamos a festejar? No estoy diciendo que no festejemos y dediquemos un rato para que el niño sea feliz. No estoy diciendo que estoy en contra de eso. Como asociación civil lo vamos a hacer en cinco comunidades, pero no es ese el tema”.
“El Día del Niño debe ser un día para que nos lleve a todos, gobierno, asociaciones civiles, la sociedad en general y familias a un momento para reflexionar, para ver qué tanto nos falta por hacer y qué tanto tenemos que hacer”.

“Así como en otras edades se pide que no se felicite a los días que están conmemorando para ello, me uno a ese clamor de que este día nos sirva para reflexionar, cómo mejorar la calidad de vida de la niñez ahora y cómo lograr que sean felices para que no sean unos adultos infelices”, afirma.
No está diciendo que se hace nada, “creo que se hace algo, pero no lo suficiente para que los niños sean felices y puedan dormir en paz sin tener el miedo a que alguien les va a golpear o les va a lastimar”.
“Una infancia infeliz y quizás alguien va a decir: ‘Ah, es exageración’. Ven conmigo al sur a escuchar los casos y yo le invitaría a la persona que diga que es una exageración, a que acompañe y vea realidades y puedo asegurar que cambiará la perspectiva de qué es real lo que se está viviendo”.
Chan Martín exhorta a la atención de las autoridades de los diferentes niveles y a la sociedad para realizar acciones en favor de la niñez, atención de sus necesidades y recepción de apoyos.
Hogares Maná trata de mejorar la calidad de vida de esta niñez marginal para que la infelicidad se convierta en felicidad, explica.
“Estamos apoyando con medicamentos en el caso de niños que no tienen del sur de Mérida. Ahora estamos en cinco comunidades y atendemos alrededor de 500 niños y 200 familias en condiciones de marginalidad y pobreza”, comparte.
“Tenemos un grupo de hombres y mujeres con corazón generoso”, manifiesta y añade que también solicita el apoyo de voluntarios.

