MADRID/SÍDNEY (EFE).— En su niñez le amputaron parte de la pierna izquierda, su caso ocurrió hace 31,000 años y hoy es la evidencia más antigua de un procedimiento similar.
Según publica “Nature” los restos óseos encontrados en la cueva Liang Tebo de Borneo por un equipo de arqueólogos australianos e indonesios, sería la evidencia más antigua de un acto médico complejo en la Edad de Piedra, que fue realizado por alguien experto en su época. Dicho hallazgo supera el dato antecesor de este tipo que databa 7,000 años de antigüedad.
“El descubrimiento de un amputado de hace 31,000 años en Borneo tiene importantes implicaciones para nuestra comprensión de la historia de la medicina“, según Timoty Maloney, de la Universidad de Griffith (Australia) y uno de los directores de la investigación.
La teoría predominante al hallazgo es que la evolución de la medicina surgió con el inicio de las sociedades agricultoras sedentarias, hace unos 10,000 años con la revolución neolítica.
“Sobrevivió con la movilidad alterada y vivió, entre seis y nueve años más, en una de las comunidades de artistas más antiguas conocidas en los montañosos bosques tropicales de Borneo”, dijo Maloney en un rueda de prensa virtual.
Según las deducciones del experto, la comunidad tenía conocimientos médicos muy avanzados para amputar una pierna y que el paciente sobreviviera. Señaló también que quien se hizo cargo de la intervención seguramente tuvo un conocimiento detallado de la anatomía de las extremidades, así como la manipulación de venas, nervios, músculos y la manera de evitar pérdidas fatales de sangre e infecciones.
Los investigadores consideran que en el cuidado del niño probablemente se usaron los recursos botánicos disponibles con propiedades medicinales, así como anestésicos y calmantes.
Maloney indicó que aún queda por saber si el hallazgo de Liang Tebo es solo la primera prueba de la complejidad de las culturas médicas de la prehistoria humana.
