NUEVA YORK (EFE).— Custo Dalmau realizó ayer su desfile número 50 en Nueva York poniendo la creatividad por delante en un sector que, dice, está cada vez más orientado a la estrategia.
Custo Barcelona presentó la colección “Sun O’Clock (Cita con el sol)” compuesta por cincuenta propuestas para la primavera-verano 2023, dominadas por minivestidos, tejidos brillantes y aberturas reveladoras.
El diseñador eligió como sede la sinagoga de interior kitsch de la Fundación Ángel Orensanz, en Manhattan.
Para Dalmau ha sido clave evolucionar “manteniendo la genética”, “madurar sin envejecer” y no perder el optimismo, pero especialmente adaptarse a los cambios “poniendo por delante de todo la creatividad”.
“La moda ha cambiado mucho desde que empezamos, 42 años atrás. Era una industria creativa y ahora es estratégica, logística… La creatividad está, pero es uno de los últimos componentes y antes era el primero”.
“Sin creatividad, ¿qué somos nosotros? Hay proyectos de moda que son comerciales, los respeto y seguro que les va muy bien, pero nosotros hemos apostado por la creatividad”, subraya.
El diseñador revivió la emoción de ser el primer extranjero invitado a la cita de la Gran Manzana, hace 25 años. “Era diversión total. Ahora también, pero la experiencia te va templando. Éramos más espontáneos, no sabíamos lo que iba a pasar y teníamos unas ganas de hacer cosas brutales”.
Era una época en la que se sentía como “un niño cuando lo sueltan en el recreo para jugar y pasarlo bien”, asegura, admitiendo que la experiencia inevitablemente resta cierta espontaneidad.
Custo Barcelona presentará la colección ampliada dentro de unos días en la pasarela Madrid. Contó para el desfile con la modelo Águeda López, esposa de Luis Fonsi, y la mexicana Andrea Meza, Miss Universo 2020.
