Un nuevo estudio “demuestra que, a medida que los niños crecen, se vuelven más escépticos con respecto a lo que les dicen los adultos”, afirma Samantha Cottrell, de la Universidad de Toronto, “lo que explica que los niños mayores sean más propensos a intentar verificar las afirmaciones y sean más intencionados en su exploración de los objetos”.
En el segundo estudio, realizado entre septiembre y diciembre de 2020, se reclutaron 154 niños de 4 a 7 años de la misma zona que en el primer estudio, en los que aproximadamente la mitad eran blancos, cerca del 20% de etnia mixta y un 17% del sudeste asiático.
El estudio, debido a las restricciones del Covid-19, se realizó por Zoom y en él un adulto mostraba ocho viñetas a cada niño.
En cada viñeta, se decía a los niños que el adulto hacía una afirmación sorprendente (por ejemplo, “La roca es blanda” o “La esponja es más dura que la roca”) y se les preguntaba qué debía hacer otro niño en respuesta a esa afirmación y por qué.
Estrategia de exploración en los niños
Los resultados indican que los niños mayores (de seis y siete años) eran más propensos que los más pequeños a sugerir una estrategia de exploración adaptada a la afirmación escuchada (es decir, tocar la roca en el primer ejemplo, pero tocar la roca y la esponja en el segundo).
Las conclusiones de los estudios también muestran que, a medida que crecen, los niños justifican cada vez más la exploración como medio para verificar las afirmaciones de los adultos y que se vuelven más conscientes de sus dudas sobre los adultos y, como resultado, su exploración se vuelve más intencional, específica y eficiente.— EFE
