La fiesta del Santo Cristo de las Ampollas dio inicio ayer en la Catedral de Mérida para honrar al Hijo de Dios con mucha fe y amor.
Poco antes de las 9:30 a.m. llegaron al centenario templo representantes de los gremios participantes de la fiesta en una procesión que se inició en Nuestra Señora de la Consolación (Monjas).
El padre Justo Ceballos Uc, rector de la Catedral, asperjó agua bendita e incensó a los gremios que llegaron por la puerta del perdón del máximo templo católico.
Luego entraron algunos custodios a la capilla del Santo Cristo de las Ampollas para bajar la venerada imagen, un momento en el que se escucharon aplausos.
Luego la imagen salió de la Catedral para hacer un recorrido alrededor de la Plaza Grande. Los cuatro puntos cardinales fueron bendecidos por el padre Justo Ceballos.
Detrás del Cristo de las Ampollas caminaron los representantes de los gremios de la fiesta. Después de aproximadamente media hora, la imagen regresó a la Catedral, en donde fue colocada a un costado del altar.
La misa
El programa continuó con la celebración eucarística que presidió el padre Justo Ceballos. “Han pasado 377 años de la llegada de la imagen del Cristo de las Ampollas a esta santa iglesia Catedral, en un 16 de mayo”, recordó el sacerdote.
“Desde su primer momento en la ciudad empezó a encender el corazón de la gente que buscaba el encuentro con Jesús”.
Jesús, continuó el padre, “nos habla a nosotros a través de su Evangelio para recordarnos que Él es la Buen Nueva, es el regalo más hermoso que podamos tener”.
Pidió estar atentos: aquellos que dicen tener devoción con frecuencia caen en la trampa de la diversión. “Ser devoto de un santo patrono se ha convertido para muchos en su diversión. Gracias a Dios, para muchos más es fuente de vida nueva. Por ello también, cada vez que celebramos nuestra fiesta patronal es una invitación a la conversión, a escuchar la palabra viva de Dios que nos invita a centrar nuestra existencia del mandamiento del amor que Él nos trajo”.
Por ello, continuó, “la fiesta del Santo Cristo de las Ampollas es austera, no se promueven los bailes, las diversiones ajenas a la fe ni ninguna clase de vicio, solo se invita a acercarnos al amor divino”.
“Son las fiestas de la Santa Iglesia Catedral, el lugar desde donde el pastor de esta Iglesia enseña que la fiesta patronal es motivo de cercanía, no motivo de pachangas, no motivo de pecado, no motivo de todo aquello que nos aleja del verdadero espíritu del amor de Dios”.
Como informamos, la entrada de los gremios de esta fiesta comenzará el día 27 de este mes con la visita de la agrupación Alarifes, a las 11 horas, en la Catedral.— CLAUDIA IVONNE SIERRA MEDINA
