Una programación con amplia diversidad de propuestas, perfiles artísticos, estéticas y visiones tendrá la 13a. edición del Festival Yucatán Escénica, que se realizará en la capital yucateca del viernes 4 al sábado 12 de noviembre próximo.

De Canadá, Mozambique, Costa Rica y Portugal, así como de México, provienen los artistas que participarán en el evento. Esos países tienen una cultura muy diversa, lo que hará que el Festival sea rico en el sentido de que dará la oportunidad de conocer lo que se está haciendo y la forma de crear danza en otras latitudes.

Así lo considera Lourdes Luna Aranda, directora del Festival, del Conservatorio de Danza de Yucatán y de la compañía Créssida Danza Contemporánea, quien habla de la evolución de este proyecto en 13 años.

Resalta la supervivencia del Festival bajo la organización de una agrupación independiente, ya que son proyectos costosos y complicados, y que conllevan una serie de elementos que tienen que ver con la gestión y la generación de lazos y colaboraciones.

Todas las funciones de Yucatán Escénica serán gratuitas, al igual que los cuatro talleres que se ofrecerán. Estos últimos ya están cerrados, con cupo lleno.

Durante nueve días el público podrá disfrutar de las propuestas dancísticas. El Festival se apropiará de los recintos y de la ciudad para mostrar las creaciones de esta disciplina.

Entre las actividades más relevantes Lourdes Luna menciona la presentación masiva que se hará en la explanada de La Quinta Montes Molina el 8 de noviembre, a las 18 y 20 horas. El espectáculo lleva el nombre de “Danza afuera” y participarán unos 60 bailarines de instituciones como el Centro Estatal de Bellas Artes, la Escuela Superior de Artes de Yucatán, el Conservatorio de Danza y Créssida Danza Contemporánea, con un performance urbano que busca conectar con la gente que vaya pasando por el lugar.

Otro evento destacado será la función inaugural, el 4 de noviembre en el patio del Centro Cultural Olimpo, con la participación de la compañía Antares, de Sonora, una de las más consolidadas del país, bajo la dirección de Miguel Mancillas.

Lourdes Luna dice que Mancillas fue para ella desde muy joven un referente importante como creador, y la oportunidad detenerlo ahora en el Festival como director del evento de inauguración será un privilegio.

Externa que la programación incluye funciones compartidas, y la participación de bailarines tanto emergentes como consolidados.

Apunta que, como proyecto independiente, el Festival va creciendo y adaptándose acorde con los recursos, el apoyo con que se cuenta cada año y el equipo de trabajo que se tenga disponible.

Recuerda que el inicio fue muy difícil, ya que no se contaba con recursos y estaban comenzando como compañía y espacio, por lo que las condiciones eran limitadas. Aun así se aferró al deseo y a la visión que tenía y echó a andar la primera edición en 2010.

Asegura que, gracias a ello, se logró generar una conversación muy interesante en torno a la danza en Yucatán a nivel nacional, pues las compañías le hablaban y preguntaban sobre el evento, y le ofrecían venir al Estado a participar.

Considera que a 13 años de distancia se ha logrado un gran avance en términos operativos, de diseño y de calidad de las propuestas, así como de presencia e impacto de los públicos, y prueba de ello es que, a dos semanas de iniciarse el Festival, los talleres ya están cerrados por cupo lleno.

A pesar de las condiciones que se han enfrentado, como la pandemia, siente que se tiene un Festival más sólido, con más representación y reconocimiento.

Desde que se creó el Festival ha podido realizarse año con año, incluso en 2020, cuando fue al aire libre para cumplir con las disposiciones de salud de entonces.— Iris Ceballos Alvarado

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