MÉRIDA, Yucatán.— Este domingo, una fiesta familiar se vive en la kermés del Seminario Conciliar de Yucatán, con música viva, cantos, bailes, mucha comida, postes y juegos, y sorpresas para todas las edades.

Desde las 8 de la mañana comenzó la tradicional kermés, que se suspendió dos años por la pandemia, y se reanudó este año con gran éxito.

Numerosas personas, familias con niños pequeños, jóvenes, adultos y abuelitos, se dieron cita en las instalaciones del Seminario Menor en el Periférico Oriente para colaborar con esta causa que busca apoyar a la casa formadora a poder continuar con su labor.

Participación del grupo músical Katolike

Un buen ambiente se vive en estos momentos con la participación del grupo músical Katolike, que ha puesto a bailar a la concurrencia de todas las edades, especialmente a los jóvenes.

Amplio menú de alimentos, bebidas y postres

Y si de comida se trata hay una amplia variedad de guisos que pueden degustar los asistentes, como la tradicional cochinita y lechón enterrados, escabeche rojo y relleno negro, también enterrados.

El sabor tradicional de los municipios también se deja sentir en algunos platillos que se ofertan con la participación de fieles de parroquias de Kinchil, Samahil y Umán, entre otros.

Tactos, tortas, salbutes, panuchos son algunas opciones que hay disponibles.

Algunos puestos ofrecen tacos con tortillas hechas a mano.También hay Poc-Chuc, asado,carne al pastor, nachos, hamburguesas y una enorme cantidad de postres caseros, cómo pasteles, panes y galletas de variados sabores y características.

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Divertidos juegos y atracciones

No sólo hay comida y bebidas, cómo refrescos embotellados y aguas frescas, pues, también hay espacio para el entrenamiento y la diversión, con el juego de la lotería, futbolitos, tómbola, el reto de meter las canastas en un juego de básquetbol y otro de explotar los globos para llevarse premios.

Hay varios juegos mecánicos disponibles, como la “sirena“, un pequeño trenecito, brincolines, entre otros.

Venta de ropa y diversos productos

Otros puestos ofrecen ropa típica a precios muy bajos desde $50, camisas a $100 y $150 y zapatos de mujer desde $10.

Para los amantes de la naturaleza hay venta de plantas.Y para sofocar el calor, helados y troles.

Todavía hay tiempo para acudir a la gran fiesta anual del Seminario y colaborar con esta causa a favor de la institución y los seminaristas.

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